
CANCÚN.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó irregularidades por 494.8 millones de pesos en la construcción del Puente Vehicular Nichupté, como parte de la revisión de la Cuenta Pública 2024. El señalamiento ocurre en medio de cuestionamientos por el incremento sostenido del presupuesto y los reiterados retrasos en la obra.
La auditoría se practicó sobre una muestra de 2 mil 593 millones de pesos, equivalente al 93 por ciento de los recursos ejercidos en el periodo analizado. De acuerdo con el órgano fiscalizador, las observaciones derivan de diferencias entre los volúmenes de obra pagados en estimaciones y la documentación técnica presentada.
Aunque la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) sostuvo que no existe un daño patrimonial definitivo y que las observaciones forman parte del proceso ordinario de fiscalización, el monto observado se suma a las dudas en torno al proyecto, cuyo costo prácticamente se ha duplicado desde su adjudicación.
La construcción inició a mediados de 2022, tras la promesa del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador de inaugurarlo a finales de 2023. Sin embargo, apenas a finales de febrero pasado se logró unir completamente la estructura principal y actualmente la obra se encuentra en etapa de terminación, con una nueva previsión de apertura entre marzo y abril de 2026.
El puente, de 11.2 kilómetros de longitud sobre la laguna Nichupté, fue concebido como una vía alterna para aliviar el tráfico del bulevar Kukulcán, principal acceso a la zona hotelera de Cancún, en el estado de Quintana Roo.
No obstante, la fecha de inauguración ha sido modificada en más de diez ocasiones. En distintos momentos se anunció su apertura para diciembre de 2024, luego enero de 2025, después diciembre de 2025 y, más recientemente, para el primer cuatrimestre de 2026.
En materia presupuestal, la obra fue adjudicada en 2022 mediante licitación pública a la empresa Ingenieros Civiles Asociados (ICA) por 5 mil 570 millones de pesos. Para el primer trimestre de 2024, con un avance físico de 42 por ciento, el monto ya ascendía a 7 mil 847 millones.
Al cierre del cuarto trimestre de 2025, el presupuesto proyectado alcanzó los 10 mil 899 millones de pesos, lo que representa un incremento cercano al 95 por ciento respecto al costo original. Tan solo en 2025 se destinaron 2 mil 929 millones adicionales. Aún está pendiente el informe correspondiente al primer trimestre de 2026 para determinar si hubo nuevos ajustes.
Parte del aumento se atribuye a trabajos no previstos inicialmente, entre ellos reforzamientos en la zona más alta del puente debido al asentamiento de pilotes provocado por el suelo calizo y poroso de la laguna.
La SICT informó que cuenta con 30 días hábiles para presentar ante la ASF la documentación técnica y contractual que respalde las cantidades observadas. Posteriormente, la Auditoría dispondrá de hasta 120 días hábiles para analizar la información y determinar si las irregularidades quedan solventadas o si procede el fincamiento de responsabilidades.
Mientras continúa el proceso de fiscalización, el Puente Nichupté se mantiene como una de las obras de infraestructura más relevantes para Cancún, pero también como un proyecto bajo fuerte escrutinio por su impacto financiero y los constantes ajustes en su calendario de conclusión.
Con información de El Economista