Las putas del General

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Signos

Como cuando en una fiesta de alcurnia en el Castillo de Chapultepec un grupo de damas de prosapia le señalaba con indignación al Presidente Calles la presencia inesperada de algunas mujeres cuya vulgaridad manifiesta contrastaba con el caro linaje presumido por las quejosas. ‘Son gente de muy dudosa reputación, General’, protestaron. ‘No, no’, replicó el Presidente en su muy peculiar estilo de caudillo sonorense sin pelos en la lengua. ‘Esas son putas’, dijo. ‘Las de dudosa reputación son ustedes’.

Eran los tiempos, según el particular calendario histórico de Andrés Manuel, de la ‘Tercera Transformación’, la de la Revolución Mexicana, tras la de la Independencia, de Hidalgo, y la Reforma liberal, de Juárez, que precedieron a la suya, la Cuarta y definitiva, la de la Regeneración Nacional cifrada en el recato moral de los liderazgos llegados con él a la dirigencia del Estado nacional.

Pero ¿cómo tapar la reputación de los jefes políticos obradoristas asociados al trasiego ilegal de combustibles y a los negocios de un crimen organizado que lo mismo procesa y trafica drogas, que se dedica a la extorsión, la trata de personas, el lavado de dinero, el robo inmobiliario y el uso del terror para imponer su autoridad en todo el país, y que lo mismo somete o se asocia con empresarios, que controla elecciones y forma parte de la autoridad que debe combatir el crimen e impartir justicia; que pertenece, pues, a los grupos del poder político que dominan en el país, y que en la absoluta mayoría de sus Entidades Federativas, veintiocho de treintaidós, defienden la causa de la alternativa moral de la Cuarta Transformación?

¿Cómo defender la reputación de Gobernadores y jefes políticos que se han mantenido o se mantienen en el poder con el cínico embuste de que han desconocido o desconocen que sus colaboradores más confiables e inmediatos, orgánicos o ‘autónomos’, como los Fiscales y Secretarios de Seguridad y jefes policiales y de tribunales de Justicia son jefes o integrantes de la delincuencia organizada?

¿Cómo defender la postura presidencial que dice que contra los señalamientos de culpabilidad y de criminalidad de esos gobernantes y líderes políticos de su partido deben presentarse pruebas periciales y ministeriales contundentes para evitar prejuicios y ataques de los opositores de la derecha que sólo buscan con el descrédito mediático y de opinión pública menguar la fuerza popular de la del partido hegemónico?; ¿cómo, si quien debe investigarlos, procesarlos y castigarlos es la autoridad federal que se dedica a defenderlos?

Si son los jefes de la Regeneración Nacional, Gobernadores, Fiscales, comandantes policiales y titulares de los sistemas de Justicia, y si son los corruptos dirigentes morenistas y asociados verdecologistas que derrochan impunidad y recursos y ganancias del erario y de los bienes públicos a manos llenas los que denuncian la corrupción y la delincuencia de los enemigos políticos, ¿cómo creerles que ellos ni siquiera llegan a ser los personajes de la dudosa reputación y mucho menos las verdaderas putas ejemplares de la anécdota del General?

Los Rocha Moya, o los Américo Villarreal, o las Gobernadoras de Baja California y Guerrero y Quintana Roo, o el líder de la mayoría del Senado, Adán Augusto, o el verde Senador Velasco, entre tantos otros jefes políticos, ¿no han sabido de la autoría, con pelos y señales, de las operaciones del crimen organizado en sus Estados y de las operaciones del mismo en complicidad con sus autoridades policiales y jurisdiccionales? Y los adinerados de esa ‘cuatro t’ y viajeros de clase mundial, incluidos el diputado federal y patriarca sindical de la vieja guardia clientelar revolucionaria, Pedro Haces, y el jefe parlamentario Ricardo Monreal, y el radicalísimo izquierdista del obradorismo revolucionario, el Senador Noroña, o el mismísimo hijo militante del fundador y supremo predicador de esa causa de la austeridad republicana y segundo al mando de su partido, el célebre Andy López Beltrán, ¿tampoco llegan a ser siquiera, igual que aquellos, personajes de dudosa reputación? 

SM

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