
Signos
Pero es que esos pasquines de la ultraderecha no paran con sus campañas contra la regeneración moral de la izquierda.
Denuncias por aquí, denuncias por allá, fetideces de un Gobernador progres, de una Gobernadora humanista y del Pueblo feminista y corazón verdemorenista o algo así, cuyos vuelos por el mundo no cabrían en la ficción de un renacido Julio Verne y que si fuera Presidenta alcanzarían la distancia de cualquier otro planeta con playas y montañas para esquiar y descansar el alma aburrida del ensargazado Caribe mexicano.
Y si de cada uno de esos cientos de gobernantes estatales y municipales y de sus demás iguales de todos los niveles del poder político puede salpicar tanto mugrero -documentado, no la piltrafa panfletera de las bandas de pasquineros en guerra-, habrá que dejar todo en calidad de mero argüende mediático de tiempos electoreros.
Porque si a carpetas de investigación ministeriales y a sentencias penales y destinos carcelarios nos vamos, no habrá almacenes abandonados de megafarmacias fallidas donde depositar los expedientes ni recintos penales suficientes ni vuelos de las agencias ‘americanas’ anticrimen donde subir a tanto pasajero del cuatroteísmo que jura ser la cara opuesta del rochamoyismo obradorista de la transformación.
Fiuu. Que parece que el futuro de Claudia no está más en combatir al PRIAN. Sino en sacudirse las vainas de la vertiginosa e inocultable descomposición de sus cortesanos de la pureza, que va escurriendo entre los titulares mediáticos de la oligarquía neoliberal.
SM