
CANCÚN.- Mario Marín Torres, exgobernador de Puebla procesado por el delito de tortura contra la periodista Lydia Cacho, solicitó a magistrados federales de Quintana Roo que resuelvan con prontitud los recursos legales que interpuso para intentar salir del penal de máxima seguridad del Altiplano.
De acuerdo con la revisión de expedientes judiciales, el Tercer Tribunal Colegiado de Circuito con sede en Quintana Roo recibió diversas peticiones del exmandatario para que se dicte sentencia en cuatro amparos en revisión, mediante los cuales busca que se le conceda el beneficio de la prisión domiciliaria.
En los acuerdos emitidos por el tribunal, los magistrados reconocieron la recepción de las solicitudes, aunque señalaron que la resolución de los casos se ha visto retrasada debido a la elevada carga de trabajo que enfrentan. En documentos similares integrados en al menos seis expedientes, el órgano jurisdiccional indicó que las sentencias serán emitidas “a la brevedad posible”.
Con estos recursos, Marín Torres pretende revertir la resolución emitida el 9 de agosto de 2023, mediante la cual se le negó el cambio de medida cautelar que le permitiría continuar su proceso fuera de prisión. Los amparos fueron promovidos a lo largo de 2025 y están dirigidos contra resoluciones dictadas principalmente en 2024.
En uno de los casos, la elaboración de la ponencia para la sentencia fue asignada a la magistrada Berenice Polanco Córdova, según consta en los registros judiciales consultados.
La negativa a concederle prisión domiciliaria se sustentó en la gravedad y complejidad del delito imputado, relacionado con la tortura sufrida por la periodista Lydia Cacho, quien fue detenida el 16 de abril de 2005 por agentes de las entonces procuradurías de Quintana Roo y Puebla, a las afueras del Centro Integral de Atención a la Mujer, en Cancún.
Aunque en un periodo previo obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria, reportes de medios nacionales señalan que desde abril de 2025 Mario Marín fue reingresado al penal federal del Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México, donde permanece actualmente.