
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este jueves con invocar la Ley de Insurrección, una disposición federal poco utilizada que le permitiría desplegar tropas militares en territorio nacional, en medio de las protestas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que se mantienen en Minneapolis tras una serie de tiroteos protagonizados por agentes federales.
La advertencia del mandatario se produjo luego de que el miércoles un agente federal disparara en la pierna a un hombre durante un operativo migratorio, después de que, según las autoridades, el sujeto lo atacara con una pala y un palo de escoba. Este hecho ocurrió apenas una semana después de que otro agente de inmigración matara a una mujer de un disparo en la cabeza, suceso que detonó protestas diarias y choques con fuerzas federales en la ciudad.
Trump ha reiterado en varias ocasiones su intención de recurrir a la Ley de Insurrección para desplegar al ejército o federalizar la Guardia Nacional con fines de control del orden público, incluso sin el consentimiento de los gobernadores estatales.
“Si los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley y no detienen a los agitadores profesionales e insurrectos que atacan a los patriotas de ICE, que solo están haciendo su trabajo, instituiré la Ley de Insurrección y pondré fin rápidamente a la farsa que está ocurriendo en ese otrora gran estado”, escribió Trump en un mensaje difundido en redes sociales.
La noche del miércoles, el ambiente se tornó tenso en las inmediaciones del último tiroteo. Nubes de humo cubrieron varias calles mientras agentes federales, equipados con cascos y máscaras de gas, dispersaban a los manifestantes con gas lacrimógeno. Algunos participantes respondieron lanzando piedras y fuegos artificiales.
El jefe de la policía de Minneapolis, Brian O’Hara, declaró que la concentración había sido considerada ilegal y ordenó a los asistentes retirarse del lugar. Con el paso de las horas, la situación comenzó a desescalar y, para la mañana del jueves, la presencia tanto de manifestantes como de fuerzas federales había disminuido.
Las protestas reflejan el creciente clima de tensión en torno a las operaciones migratorias federales y reavivan el debate sobre el uso de fuerzas militares para contener disturbios civiles en Estados Unidos.