
CIUDAD DE MÉXICO.- El senador Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas afirmó que la salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación del Grupo Parlamentario de Morena en el Senado evidencia una “profunda división interna”, así como la falta de coordinación y la incapacidad del gobierno federal para dar resultados en los temas más sensibles del país.
Luego de la sesión del Congreso General, el dirigente nacional del PRI sostuvo que el relevo en la bancada oficialista confirma lo que, aseguró, ha señalado de manera reiterada: la ausencia de resultados en materia de seguridad y economía. Afirmó que el gobierno federal se encuentra “rebasado” y que en el ámbito de la cooperación internacional, particularmente en seguridad, ha actuado por presión externa y no por una decisión de Estado.
Moreno Cárdenas fue más allá al señalar que la salida del excoordinador senatorial refuerza “hechos y dichos claros” sobre presuntos vínculos entre dirigentes de Morena y el crimen organizado, por lo que llamó a investigar a los que denominó “narcopolíticos de Morena”.
Para sustentar sus señalamientos, el líder priista citó pronunciamientos de altos funcionarios de Estados Unidos, entre ellos el presidente Donald Trump, el secretario de Estado Marco Rubio, el vicepresidente J. D. Vance y la fiscal general Pam Bondi, quienes —dijo— han advertido sobre la influencia de los cárteles en México.
En el ámbito económico, advirtió que México llegará “en clara desventaja” a la negociación del tratado comercial de América del Norte, con una política exterior que calificó como “pésima” y sin logros concretos, como la eliminación de aranceles. “México va doblado, hincado”, afirmó, al acusar falta de profesionalismo en la conducción de la política económica.
En el plano legislativo, Moreno Cárdenas sostuvo que Adán Augusto López Hernández “no era interlocutor” con la oposición y reiteró que el PRI no acompañará la reforma electoral impulsada por el oficialismo, a la que calificó como una “Ley Maduro”, al considerar que busca imponer decisiones sin consenso.
Asimismo, arremetió contra Movimiento Ciudadano, al que acusó de “convalidar” al gobierno federal, y defendió que el PRI es la única fuerza de oposición con experiencia y capacidad para gobernar.
Finalmente, anticipó que la salida de López Hernández de la coordinación senatorial es apenas el inicio de “muchísimos cambios” dentro del gobierno federal, con presiones que, aseguró, “vendrán del exterior”, y afirmó que su partido estará preparado para presentarse como una opción ante la ciudadanía.