
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que México descendió del primero al octavo lugar mundial en obesidad infantil y adolescente, de acuerdo con el Atlas Mundial de la Obesidad, y defendió las medidas implementadas para mejorar la alimentación y la salud de los estudiantes.
Durante su conferencia matutina del 16 de octubre, la mandataria se refirió a los avances en esta materia, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avalara la prohibición de vender alimentos y bebidas considerados comida chatarra en los planteles educativos del país.
“Éramos el primer lugar en el mundo, increíble. Y creo que bajamos al octavo lugar”, expresó Sheinbaum, al señalar que las acciones del Gobierno federal buscan atender los problemas de sobrepeso y obesidad desde la infancia.
La presidenta explicó que la estrategia no se limita a restringir la venta de productos con bajo valor nutricional en las escuelas, sino que incluye el programa Vive saludable, vive feliz, desarrollado conjuntamente por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Mediante esta iniciativa, personal de salud ha visitado prácticamente todas las escuelas primarias públicas del país para realizar revisiones médicas a los estudiantes e identificar posibles problemas de salud.
Los resultados de las evaluaciones se entregan a las madres y padres de familia mediante un documento en el que se informa sobre las condiciones detectadas y las recomendaciones para su atención.
Sheinbaum detalló que, cuando se identifican problemas visuales, los estudiantes pueden acceder a estudios adicionales y recibir lentes gratuitos mediante un programa específico.
En los casos de caries u otras afecciones dentales, se orienta a las familias para que soliciten atención en los centros de salud. De igual manera, cuando se detecta sobrepeso, obesidad u otros padecimientos, se informa sobre las medidas que deben adoptarse.
La mandataria sostuvo que este seguimiento permite atender diferentes necesidades de los alumnos y promover hábitos saludables desde los primeros años de formación escolar.
Por otra parte, la Suprema Corte respaldó la prohibición de comercializar comida chatarra en las instituciones del Sistema Educativo Nacional, disposición que también comprende a las universidades.
El máximo tribunal analizó la legalidad de estas restricciones después de que diversas empresas promovieran juicios de amparo contra el acuerdo federal que regula la preparación, distribución y venta de alimentos y bebidas dentro de los centros educativos.
Los lineamientos establecen criterios para la comercialización de productos preparados, procesados y a granel, además de promover estilos de vida saludables entre los estudiantes.
Con esta resolución, la Corte avaló la aplicación de las medidas destinadas a mejorar la alimentación escolar, mientras el Gobierno federal mantiene las revisiones de salud y el seguimiento de los alumnos mediante el programa Vive saludable, vive feliz.