Las dos caras de la misma moneda

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Signos

Abajo.
Si un solo periodicazo te pone a temblar, ¿para qué exhibir esa debilidad?

Arriba.
Si una reforma pírrica evidencia de sobra lo que de sobra se sabe: que de tu sangre viven las sanguijuelas aliadas que siempre han vivido de lo ajeno (o de la ley a modo), ¿no tienes poder para aplastarlas, de una vez por todas, sin alusiones leguleyas?

SM

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