
CIUDAD DE MÉXICO.- En medio de inconformidades internas por la designación de “Defensores” en distintos estados —figura que perfila a futuros candidatos a gubernaturas—, el Partido Revolucionario Institucional decidió reactivar a exgobernadores como parte de su estrategia para recuperar terreno electoral rumbo a los comicios de 2027.
De acuerdo con mediciones internas del partido, el PRI ha pasado de entre 7% a 10% de preferencias electorales a nivel nacional, lo que ha generado expectativas en su dirigencia de un posible repunte, en un contexto que atribuyen a inconsistencias del PAN y al crecimiento de Movimiento Ciudadano.
La convocatoria fue realizada por el dirigente nacional priista, Alejandro Moreno Cárdenas, quien el pasado 27 de abril reunió a 15 exmandatarios estatales, de un universo de más de 100 que han pertenecido al partido y siguen con vida y militancia activa.
Entre los asistentes destacaron figuras como Roberto Madrazo, César Camacho Quiroz, Andrés Granier, Rubén Moreira, Miguel Riquelme y Joaquín Hendricks, entre otros.
En contraste, algunos exgobernadores como Alejandro Murat, Omar Fayad y Quirino Ordaz no participaron debido a que han renunciado o fueron expulsados del partido.
El senador Miguel Riquelme explicó que el encuentro tuvo como objetivo reactivar los liderazgos regionales de estos exmandatarios para fortalecer la estructura territorial y promover el voto a favor del PRI en las próximas elecciones.
Sin embargo, la estrategia ocurre en un contexto de tensiones internas. Diversos liderazgos locales han expresado inconformidad por la designación de los llamados “Defensores de México”, una figura impulsada por la dirigencia nacional sin consensos estatales y que ha generado resistencias en entidades como Sinaloa, Sonora, Aguascalientes y Campeche.
El pasado 18 de marzo, la dirigencia nacional nombró a más de 6 mil 400 defensores para operar en mil 802 municipios, así como mil 547 en distritos federales y 50 más en las 17 entidades donde se renovarán gubernaturas.
Estas decisiones se dan en medio de una constante pérdida de militantes que el PRI ha enfrentado desde 2018, principalmente hacia Morena y Movimiento Ciudadano.
A pesar de ello, la dirigencia del partido sostiene que existen condiciones para recuperar competitividad electoral en 2027, aunque analistas políticos mantienen dudas sobre su capacidad para revertir su debilitamiento en el escenario nacional.