A prueba, la narrativa 4T del poder

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La última palabra

– ¿Podrá la 4T establecer un régimen de mediano o largo aliento?

Por Jorge A. Martínez Lugo

La transición del proyecto está en catarsis. Las elecciones intermedias del sexenio revelan el rostro del nuevo gobernante, sea continuidad o rompimiento con lo anterior; en el actual caso, continuidad.

Tiempos decisivos por los destapes –como les llamaban antes pero sigue siendo lo mismo–; por la forma en que se están decidiendo las sucesiones. Está a prueba el obradorismo como corriente vigente en el país, quiérase o no es la narrativa en el poder. Qué va quedando de lo anterior y qué es lo nuevo, qué forma tiene.

Hablamos de que en 2018 murió el viejo régimen que debió haber muerto en 2000 con Fox, pero no hubo cambio, siguió lo mismo y los mismos. Luego entonces, ¿hay un nuevo régimen o debería haberlo o se aspiraría a ello?

En las sucesiones de los poderes estatales con Obrador en la presidencia, fue demasiado pragmático con el pasado y subió mucha basura política de la corrupción a la que supuestamente derrotó para exterminarla, pero no fue así y empezó el movimiento en el poder con las incongruencias entre principios y discurso.

El pragmatismo se catapultó, precisamente, con los resultados de las elecciones intermedias de 2021; unos dicen que Amlo se confió, otros que hubo traiciones tipo monreales.

Ahora en estas elecciones intermedias 2027, las decisiones que impactan a Quintana Roo, tienen especial importancia para el mediano y en su caso largo plazo del nuevo régimen a nivel nacional, si es que se va a constituir y establecer; o es solamente una disputa entre grupos de poder, con las mismas intenciones.

El tipo de “operación cicatriz”, entonces, adquiere relevancia para conocer en realpolitik el rostro o uno de los rostros del nuevo régimen. El estilo del poder por llamarlo de otro modo; es forma, pero en política la forma es fondo. ¿Entonces?

Qué tipo de disciplina se establecerá si es que será. Habrá múltiple indisciplina interna que sofocar y cómo hacerlo.

Al dibujarse el estilo Sheinbaum, la presidenta ha dicho que ella y Obrador son el mismo proyecto, pero el estilo de las sucesiones le va dando rumbo al ejercicio del poder. En fin, son variaciones a raíz de la visita de la presidenta Sheinbaum a Tajamar este fin de semana.

La clase política estuvo sensible como cuerda de guitarra, cada quien interpreta bajo su visión previa los acontecimientos. Un acto visto por diez personas, va a resultar diez formas distintas de narrarlo, de contarlo.

Las redes militantes también; solo ratificaron su enfoque y hasta “recortaron” fotografías para soltar su interpretación a modo, Jejeje.

La complejidad del caso Quintana Roo será significativo en el proceso de instauración del nuevo régimen en construcción. ¿Podrán… les alcanzará?

La narrativa 4T del poder, está a prueba.

Entonces ¿quién será? ¿Rafael o EugenioMarybel o Ana Patricia? No hay más. ¿O sí? Usted tiene la última palabra.

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