Como el de Playa, los Municipios turísticos de la costa caribe se hunden entre el déficit y la corrupción

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Signos

Cuando la demanda social se dispara sobre el descontrol del crecimiento poblacional y la marginalidad, y el déficit público -de gestión presupuestaria y administración de obras y servicios- va siendo de la medida del déficit político, o de la incompetencia y la corrupción de la autoridad y de su liderazgo, se disparan, asimismo, la anarquía, la inseguridad, la turbiedad institucional y la impunidad, fenómenos que bajo la indolencia ciudadana y electora y opositora y crítica están envileciendo como nunca y agotando las reservas y acabando con el potencial de la región turística que ha sido la más próspera del país, y la de un prodigio ambiental y unos recursos bióticos tan frágiles y tan únicos en el planeta que requerirían de la mayor virtud pública para su conservación y su aprovechamiento económico y social y cultural, y están, en cambio, y cada día más y más, a merced de la delincuencia política, esa que lucra con el crecimiento urbano ilimitado y desordenado -y la piltrafa de sus arbitrarios programas ecológicos y de desarrollo-, con la especulación del suelo, con la extorsión fiscal y policial (y de todos los inspectores acreditados), con los negocios asociados y los financiamientos del crimen organizado, con la complicidad del sistema de Justicia, y con los dividendos de una ingobernabilidad y un discurso de ‘La transformación’ tan auténtico como la denominación verde del partido ecologista del Niño Verde que controla en Quintana Roo al de la Presidenta de la República.

La corrupción y la delincuencia gobernante más cínica y transparente que nunca en la Entidad caribe son uno de los sellos más distintivos de la causa verdemorenista de la Regeneración Nacional, la marca del movimiento y el grupo dominante que encubre, entre tantos ultrajes al erario y el interés público, los costos millonarios de los innumerables vuelos de lujo al extranjero de la Gobernadora Lezama, y hace la complicidad presidencial y defensora del soberanismo mexicano con la fuerza ideológica que se afirma como la más moralizadora y transformadora de la historia.

SM

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