
CIUDAD DE MÉXICO.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que madres y padres de militares fallecidos sí pueden acceder a una pensión por muerte, aun cuando exista esposa, esposo o concubina como beneficiarios, siempre que acrediten dependencia económica del integrante de las Fuerzas Armadas.
La resolución fue emitida al analizar el Amparo en Revisión 398/2025, mediante el cual el máximo tribunal validó el artículo 39 de la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), disposición que permite a los ascendientes concurrir como beneficiarios de la pensión.
La Corte concluyó que exigir la acreditación de dependencia económica no viola el derecho a la igualdad ni restringe el acceso a la seguridad social, ya que dicho requisito también aplica para otros familiares contemplados en la legislación.
Entre estos casos se encuentran hermanas y hermanos, así como hijas e hijos mayores de edad que continúan estudiando y que igualmente deben demostrar que dependían económicamente de la persona militar fallecida.
El caso surgió tras la solicitud de un adulto mayor, padre de un militar fallecido, quien pidió al ISSFAM ser reconocido como beneficiario de la pensión derivada de la muerte de su hijo.
Sin embargo, la Junta Directiva del instituto rechazó la petición al considerar que, aunque acreditó el vínculo familiar, no comprobó de manera suficiente su dependencia económica, requisito establecido en la ley vigente.
Ante ello, el solicitante promovió un juicio de amparo que finalmente llegó a la Suprema Corte.
Durante la discusión, las ministras y ministros señalaron que el Congreso de la Unión tiene facultades para diseñar el régimen de seguridad social aplicable a las Fuerzas Armadas, siempre que las diferencias previstas en la legislación cuenten con una justificación objetiva y razonable.
El criterio adquiere relevancia debido a que miles de familias de integrantes del Ejército, Fuerza Aérea y Marina dependen económicamente del personal militar activo, particularmente en regiones con bajos ingresos y limitadas oportunidades laborales.