
CANCÚN.- Un operativo conjunto comenzó a retirar más de 50 embarcaciones abandonadas en la laguna Nichupté, algunas de las cuales permanecían desde hace años en el cuerpo de agua y representaban un problema ambiental y de imagen para esta zona de Cancún.
Durante la primera jornada fueron extraídas 14 embarcaciones de diferentes dimensiones, desde motos acuáticas y pequeños botes hasta unidades de aproximadamente 45 pies de eslora.
Los trabajos son realizados por el Ayuntamiento de Benito Juárez, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y los Asociados Náuticos de Quintana Roo (ANQR), después de alrededor de cuatro años de gestiones para coordinar el retiro.
Las maniobras comenzaron desde el malecón del Jardín del Arte, en las inmediaciones del canal Sigfrido, donde trabajadores utilizaron sogas y poleas para sacar las unidades del agua y colocarlas posteriormente sobre grúas.
También fueron retiradas algunas boyas oxidadas que permanecían en la zona. Una vez fuera del agua, las embarcaciones fueron trasladadas en caravana hacia un corralón localizado en la salida de Cancún hacia Mérida.
Se trata del primer operativo de esta magnitud realizado para retirar embarcaciones abandonadas de Nichupté.
La intención es continuar con jornadas mensuales hasta concluir en diciembre con las más de 50 unidades que han sido identificadas dentro de la laguna.
Además de mejorar las condiciones del entorno, el Ayuntamiento busca reducir posibles afectaciones ambientales derivadas del deterioro de las embarcaciones y de materiales como fibra de vidrio y metales que permanecen en contacto con el ecosistema.
Francisco Fernández Millán, presidente de los Asociados Náuticos de Quintana Roo, indicó que aproximadamente 90 por ciento de las embarcaciones identificadas son restos que quedaron abandonados después del impacto de diferentes huracanes.
El representante empresarial explicó que concretar el operativo requirió alrededor de cuatro años de gestiones con distintas autoridades hasta establecer el esquema de coordinación que permitió comenzar con las extracciones.
De manera paralela, el gobierno municipal analiza restringir la navegación de embarcaciones motorizadas en un sector cercano al puente Calinda y al Jardín del Arte, con el propósito de destinarlo principalmente a actividades recreativas sin motor.
Peralta de la Peña informó que la propuesta se encuentra en conversaciones con la Capitanía de Puerto y la Conanp y contempla delimitar un espacio para actividades como kayak, canotaje y natación.
El proyecto todavía requiere mesas de trabajo con las autoridades federales para determinar sus alcances y las condiciones bajo las cuales podría aplicarse. El Ayuntamiento aportaría la señalización necesaria en caso de concretarse.
La alcaldesa consideró que esta intervención permitiría recuperar el área como espacio recreativo para habitantes de Cancún y visitantes, aunque la propuesta aún deberá definirse con las dependencias que tienen atribuciones sobre la laguna.
Por ahora, los trabajos se concentrarán en retirar progresivamente las embarcaciones abandonadas, con la meta de completar la limpieza de las unidades identificadas antes de finalizar el año.