
CIUDAD DE MÉXICO.- El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que el Gobierno de México no contempla negociar nuevos tratados de libre comercio con China ni con otros países, aun después de que Estados Unidos decidiera no extender, por ahora, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en su formato actual.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario explicó que la prioridad del Gobierno federal sigue siendo fortalecer la relación comercial con Estados Unidos, principal destino de las exportaciones mexicanas.
“Nosotros tenemos comercio con China, es un proveedor de muchos bienes para México y también nosotros exportamos a China, pero México no está previendo en este momento nuevos acuerdos (…) No tenemos previsto, no solo con China, con otros países en este momento emprender trabajos para tener tratados de libre comercio”, declaró.
Ebrard subrayó que la estrategia del país se mantiene enfocada en defender la posición de México dentro del mercado estadounidense, por lo que descartó que exista la intención de buscar acuerdos comerciales alternativos en el corto plazo.
El titular de la Secretaría de Economía, quien encabeza las negociaciones mexicanas durante el proceso de revisión del T-MEC, señaló además que uno de los objetivos del Gobierno es disminuir la dependencia económica respecto de otras regiones del mundo y atraer mayores inversiones.
Indicó que, además del capital estadounidense, México busca fortalecer la llegada de inversiones provenientes de la Unión Europea, donde destacó la participación de España, así como de Canadá, Corea del Sur, Japón y otros países.
“Pero también estamos previendo inversiones de varios países de la Unión Europea. España destaca entre los países de la Unión Europea como uno de los que más está invirtiendo en México. Desde luego de Canadá, que también ya nos expresó interés, y de otros países del mundo, Corea del Sur, Japón, en fin, otros países del mundo”, señaló.
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá entró en vigor el 1 de julio de 2020 para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Aunque Estados Unidos decidió no ampliar por el momento la vigencia del acuerdo más allá de 2036, el propio tratado establece que los tres países podrán acordar una prórroga de 16 años en cualquier momento, siempre que logren consensos durante el proceso de revisiones anuales.
Previamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había manifestado sus reservas sobre la continuidad del acuerdo comercial al sostener que su país no necesita a sus socios y que obtiene mejores resultados sin ellos.