
CIUDAD DE MÉXICO.- El coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados de México, Ricardo Monreal, no descartó que la dirigencia nacional del partido pueda llamar la atención a las diputadas que votaron en contra de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Entre ellas mencionó a Giselle Arellano, cercana al dirigente del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, así como a Alejandra Chedraui y Santy Montemayor, quienes —según explicó— fueron legisladoras “prestadas” por el Partido Verde Ecologista de México.
Monreal señaló que será la dirigencia nacional de Morena la que determine si procede algún tipo de sanción, ya que él no tomará acciones contra sus compañeros de bancada.
“Yo no lo haré. Son las instancias partidistas las que tienen que tomar esa definición”, afirmó en entrevista.
Critica ausencias en la votación
El legislador también lamentó que algunos diputados de Morena asistieran a la sesión pero abandonaran el recinto antes de votar, lo que contribuyó al rechazo de la iniciativa.
Como ejemplo citó a la ministra en retiro Olga Sánchez Cordero, quien —según dijo— registró su asistencia y posteriormente se retiró del pleno.
Aunque evitó mencionar directamente a otros legisladores que se apartaron del acuerdo interno, reconoció que la militancia del partido exige congruencia con los principios del movimiento.
“No quiero señalar a nadie ni convertirme en tribunal especial de conciencia, pero nuestra militancia es exigente y pide respeto a los ideales del movimiento”, expresó.
Plan B también implicaría cambios constitucionales
En otro tema, Monreal aseguró que el llamado “Plan B” de la reforma electoral no sólo contempla modificaciones a leyes secundarias, sino que también podría incluir ajustes a la Constitución.
El legislador hizo un llamado al Partido del Trabajo y al Partido Verde Ecologista de México para no rechazar la nueva propuesta del Ejecutivo federal.
Reunión en Palacio Nacional
Monreal se refirió además al encuentro realizado en Palacio Nacional entre la presidenta Sheinbaum y los partidos aliados, al que calificó como un gesto de apertura para reconstruir la alianza legislativa.
Según explicó, la mandataria no lanzó ningún reproche a sus aliados, sino que buscó restablecer el diálogo tras el rechazo a la reforma constitucional original.
El coordinador parlamentario consideró que la nueva propuesta podría permitir recomponer la coalición oficialista y recuperar la fuerza política necesaria para impulsar cambios legislativos.