
CIUDAD DE MÉXICO.- Senadores de oposición adelantaron que votarán a favor de la iniciativa presidencial para limitar las pensiones de altos funcionarios, aunque reconocieron que la propuesta presenta deficiencias en su redacción.
El coordinador de la bancada del Partido Acción Nacional en el Senado de la República, Ricardo Anaya, afirmó que respaldarán la reforma pese a considerar que está “mal planteada”.
“La iniciativa está hecha con las patas. Está muy mal planteada, porque lo que pretenden es que el tope máximo de las pensiones se fije en función del sueldo de la presidenta de la República”, señaló.
El legislador argumentó que ese criterio podría generar distorsiones, ya que si el salario presidencial aumenta también lo harían las pensiones, y si disminuye ocurriría lo contrario.
Proponen fijar tope en UMAs
Anaya planteó que el límite debería establecerse con base en la Unidad de Medida y Actualización (UMA), como ocurre con otros sistemas de pensiones.
Explicó que actualmente las pensiones del ISSSTE están topadas a 10 UMAs (alrededor de 35 mil pesos), mientras que las del IMSS tienen un límite de 25 UMAs, equivalentes a poco más de 85 mil pesos.
“Si lo que se quiere es que sea la mitad del sueldo de la presidenta, unos 70 mil pesos, está bien. Pero entonces habría que fijarlo en alrededor de 20 UMAs”, sostuvo.
Debate por posible retroactividad
El senador también advirtió que la propuesta plantea aplicar retroactividad, lo cual podría contradecir criterios previos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Sobre este punto coincidió el coordinador de la bancada del Partido Revolucionario Institucional, Manuel Añorve, quien adelantó que su grupo parlamentario también votará a favor de la reforma, aunque fijará postura durante la discusión.
Añorve señaló que el tema de la retroactividad deberá analizarse con cuidado para evitar conflictos con resoluciones judiciales previas.
MC también perfila apoyo
Por su parte, el coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, indicó que su bancada también perfila respaldar la iniciativa.
No obstante, consideró que la reforma tiene un alcance limitado, pues atiende solo una parte del problema estructural del sistema de pensiones.
“Es una reforma más de bandera política. Atiende una mínima parte del problema; el verdadero riesgo es el colapso del sistema de pensiones en su conjunto”, afirmó.