
CIUDAD DE MÉXICO.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que su gobierno alcanzó un acuerdo con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para presentar el llamado “Plan B” de la reforma electoral, luego de que la propuesta inicial no obtuviera consenso en el Congreso.
Durante su conferencia matutina, la mandataria adelantó que la nueva iniciativa será enviada al Congreso al día siguiente, aunque aún no se ha definido si la cámara de origen será la Cámara de Diputados de México o el Senado.
Reorientar recursos hacia obras públicas
Sheinbaum explicó que el eje central del proyecto es reorientar recursos públicos destinados a congresos locales y regidores hacia obras y servicios en estados y municipios.
“Hay un acuerdo para presentar lo que tiene que ver con la reorientación del presupuesto que hay en los congresos locales, en el Senado de la República y en la cantidad de regidores para que ese recurso se quede en los municipios y en los estados para obra pública”, señaló.
La presidenta subrayó que la iniciativa forma parte de su estrategia para reducir privilegios en la clase política.
“Nosotros seguimos luchando contra los privilegios”, añadió.
Tres ejes del Plan B
Tras el rechazo de la propuesta original de reforma electoral en la Cámara de Diputados, el gobierno federal planteó una versión alterna con tres objetivos principales:
– Reducir privilegios en congresos locales, mediante recortes presupuestales y disminución de curules.
– Reducir privilegios en los municipios, con la disminución del número de regidores y ajustes al gasto.
– Fortalecer mecanismos de participación ciudadana, como la consulta popular.
Buscará respaldo legislativo
De acuerdo con la presidenta, el nuevo planteamiento busca ajustar el gasto político en estados y municipios y fortalecer la participación de la ciudadanía en las decisiones públicas.
El proyecto será enviado al Congreso con el respaldo de los partidos aliados del oficialismo, con el objetivo de retomar la discusión de la reforma electoral bajo un esquema distinto al que fue rechazado previamente.