La aparición de Luisa Alcalde

Signos

Que dice la dirigente nacional de Morena que no, que en su partido se aplicará el antinepotismo claudista desde ya.

Pero, ¿y los candidatos verdes camuflados de guindas se quitarían el disfraz para perder en el 27 como lo que son en Quintana Roo y en San Luis Potosí: parásitos de la idolatría electora obradorista y siervos del Niño Verde, cuyo partido enfrentó y venció a Claudia en el Senado?

¿Y como verdes candidatos tampoco recibirían los financiamientos negros de los Gobiernos verdes enchalecados de guindas?

¿Se exhibiría a esos Gobiernos según el color de su verdadera naturaleza camuflada y mercenaria?

Habría entonces una ruptura franca con el Verde y sus militancias disfrazadas e impostoras, y un consecuente retiro de acreditaciones credencializadas por Andy.

Y el padrino Mollinedo tendría vía libre, entonces, a la candidatura gubernamental caribe.

Si fuese como anuncia Alcalde, podría haber ajuste de cuentas con Adán Augusto y manotazos presidenciales de poder, también, contra las ambiciones nepotistas de Monreal y de Salgado Macedonio.

Ojalá sea.

Y que comience el espectáculo de la confrontación franca y abierta de conspiradores verdemorenistas contra el claudismo.

Sería de fábula identificar bien a bien el poder real de cada cual. Y si la Presidenta tiene fuerza efectiva de liderazgo para prescindir de la basura clientelar verde y expriista de su entorno.

Acaso este podría ser el momento de tomar cartas en el asunto.

Acaso sea exagerado especular sobre eso. Pero en todo caso tales vislumbres del azar no matan a nadie.

Y que tal si Claudia es Claudia y va por la zalea de sus traidores.

Tiene fuerza de Estado para hacerlo.

La revancha y la puesta en el aparador de los simuladores es parte del juego por los tronos.

Y quitarse estorbos del camino es propio de un destino plagado de máscaras, codicias y oportunidades para cazar a los más curtidos francotiradores.

Sólo queda esperar quién caza a quién, en esta arena donde el lado del poder supremo del Estado está más que identificado.

Y es para usarse. O para perecer bajo su enorme peso.

SM

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