
CIUDAD DE MÉXICO.- El gobierno federal iniciará una etapa de estudios científicos en Tamaulipas y Coahuila para evaluar la viabilidad de extraer gas natural mediante fracturación hidráulica (fracking), aunque la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que todavía no existe una decisión para autorizar este tipo de explotación.
Durante la conferencia matutina de este jueves, el Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural no Convencional, integrado por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), presentó las primeras conclusiones de los trabajos realizados durante los últimos tres meses y planteó una ruta de investigación antes de considerar cualquier proyecto de producción.
Sheinbaum subrayó que la prioridad de esta etapa es generar evidencia científica para determinar en qué regiones podría desarrollarse la actividad sin comprometer los recursos naturales y cuáles deben descartarse por razones ambientales.
Explicó que cualquier decisión futura dependerá de los resultados de los estudios técnicos y reiteró que el proceso será público y transparente.
“La intención es conocer con bases científicas dónde podría ser viable, dónde no y bajo qué condiciones podría analizarse un proyecto de esta naturaleza”, sostuvo.
Primeros estudios en el norte del país
Como parte de las recomendaciones del comité, los primeros trabajos se concentrarán en la Cuenca de Burgos, en Tamaulipas, y en regiones de Coahuila, donde se perforarán pozos profundos para verificar la existencia de agua salobre susceptible de utilizarse durante el proceso de fracturación hidráulica.
Los especialistas señalaron que antes de avanzar será indispensable demostrar que esos cuerpos de agua no mantienen conexión con los acuíferos de agua dulce utilizados para el abastecimiento de la población.
Solo después de esa comprobación se evaluará la viabilidad técnica, económica y ambiental de un eventual desarrollo de gas no convencional.
Reducir la dependencia energética
La estrategia forma parte del objetivo del gobierno federal de disminuir la dependencia del gas importado desde Estados Unidos, que actualmente abastece cerca del 70 por ciento del consumo nacional y es fundamental para la generación de electricidad.
Sheinbaum señaló que este esfuerzo se complementa con otras acciones para fortalecer la producción de gas convencional y aprovechar el combustible que actualmente se desperdicia mediante la quema en instalaciones petroleras de Pemex.
Diez recomendaciones
El comité científico presentó un decálogo de acciones para orientar la política energética relacionada con el gas no convencional, entre las que destacan acelerar el desarrollo de energías renovables, impulsar programas de eficiencia energética, incrementar la producción de gas convencional y eliminar la quema de gas asociado.
También recomendó prohibir proyectos de fracking en la Cuenca Tampico-Misantla, confirmar las reservas mediante estudios geológicos, aplicar estándares ambientales estrictos, realizar consultas con las comunidades antes de cualquier proyecto, fomentar la participación de proveedores locales y crear un sistema independiente de monitoreo ambiental.
Las autoridades insistieron en que esta fase corresponde únicamente a trabajos de exploración e investigación científica y que no representa el inicio de actividades de explotación mediante fracturación hidráulica en el país.