
BUENOS AIRES.- México mantendrá la cooperación internacional para enfrentar a las organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras, pero bajo condiciones de reciprocidad, responsabilidad compartida y respeto a la soberanía de cada país, afirmó el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
El funcionario expuso esta postura durante su participación, este martes 18 de agosto, en la Conferencia Internacional para el Control de Drogas, organizada por la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Buenos Aires, Argentina.
García Harfuch sostuvo que el carácter transnacional de las organizaciones delictivas obliga a los gobiernos a mantener una respuesta coordinada y no acciones aisladas. Sin embargo, enfatizó que esa colaboración debe desarrollarse bajo reglas claras.
“México seguirá cooperando con sus socios internacionales bajo principios claros: responsabilidad compartida, reciprocidad, confianza mutua y pleno respeto a nuestra soberanía”, expresó a través de su cuenta de X.
Durante el encuentro, el secretario presentó resultados de la Estrategia Nacional de Seguridad implementada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, particularmente en materia de inteligencia, investigación y coordinación institucional.
Entre las acciones derivadas de la colaboración con otros países, destacó la localización y captura en territorio mexicano de objetivos prioritarios requeridos por autoridades extranjeras.
También resaltó el traslado a Estados Unidos de 92 objetivos de alto impacto, además del desmantelamiento de infraestructura utilizada para producir drogas sintéticas y las acciones para debilitar las estructuras financieras, logísticas y operativas de organizaciones criminales transnacionales.
García Harfuch agradeció a la DEA y a su director, Terrance Cole, tanto la invitación a participar en la conferencia como el intercambio de información y la colaboración mantenida con las autoridades mexicanas.
El secretario aseguró que México continuará fortaleciendo sus instituciones y las capacidades del Estado para combatir a quienes generan violencia, al considerar que la coordinación entre países permite enfrentar con mayor eficacia a las estructuras delictivas.
“Ninguna organización criminal puede ser más fuerte que los Estados cuando actuamos coordinados, con determinación y con absoluto respeto a la soberanía de cada nación”, concluyó.