
COZUMEL.- La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) consideró inviable el proyecto Royal Beach Club Cozumel de Royal Caribbean, al advertir que contraviene disposiciones del Parque Nacional Arrecifes de Cozumel y representa riesgos para corales, tortugas, pastos marinos, manglar y el acceso público a Playa Sur.
La opinión técnica, firmada por el director regional Juan Carlos Romero Gil, forma parte de la evaluación ambiental que resolverá la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). No constituye por sí misma una negativa de autorización, pero documenta objeciones a la ubicación, infraestructura y capacidad del desarrollo.
Organizaciones ambientalistas de Cozumel obtuvieron mediante transparencia el oficio F00.9.DRPYyCM/SUTCMR/199/2026. El documento señala que el proyecto, de 17.42 hectáreas y capacidad para 4 mil turistas diarios, se ubica parcialmente dentro del parque nacional, en la Zona III de Uso Intensivo, la Zona Federal Marítimo Terrestre y la zona arrecifal.
Entre las observaciones figura la instalación de 2 mil camastros y 24 palapas tipo palafito de 4.6 metros de altura. La Conanp consideró que estas últimas son infraestructura fija, no elementos movibles, y recordó que el decreto del área protegida prohíbe instalaciones que afecten las formaciones coralinas.
También cuestionó la densidad turística. Según el documento, el programa de manejo únicamente permite turismo de baja densidad en esa zona, mientras que el club añadiría otros 4 mil visitantes diarios a los aproximadamente 4 mil que actualmente recibe el parque para buceo y snorkel. La dependencia señaló que la promovente no analizó los impactos acumulativos de ese incremento.
La Conanp documentó dos nidos de tortuga marina junto al muelle existente. Advirtió que los palafitos, camastros, iluminación directa hacia el mar y compactación de arena generarían incompatibilidades con las disposiciones de protección de tortugas y con la Regla 56 del Programa de Manejo, que prohíbe modificar la línea de costa, remover dunas y rellenar manglar.
Otro punto crítico es el tratamiento de aguas residuales. La dependencia sostuvo que la planta y los pozos de inyección propuestos no garantizan su manejo ante una afluencia de 4 mil personas al día.
Por la alta permeabilidad del acuífero de Cozumel y la ausencia de un filtro natural, alertó sobre un posible enriquecimiento de nitrógeno y fósforo capaz de provocar la muerte de manglar, pastos marinos y arrecifes. Entre la vegetación mencionó a Thalassia testudinum, señalada en el documento bajo Protección Especial.
La opinión recordó que esos ecosistemas ya enfrentan daños asociados con los huracanes de 2020 y 2024, el Síndrome Blanco desde 2019 y los episodios de blanqueamiento registrados desde 2023.
Respecto a la pradera marina, ubicada a pocos metros de la playa y a menos de tres metros de profundidad, señaló que el traslado de visitantes en embarcaciones provocaría remoción constante de sedimentos. Añadió que en el parque solo pueden atracar embarcaciones autorizadas por la Conanp con calado inferior a dos metros.
El documento también advirtió sobre la ocupación del espacio público en Playa Sur, utilizada por habitantes de la isla por su acceso libre. Consideró que la colocación masiva de camastros reduciría el área disponible y contravendría el tránsito libre y gratuito garantizado por la Ley General de Bienes Nacionales.
En tierra, cuestionó que no se garantice conservar el 70 por ciento de vegetación nativa exigido por la Regla 54. Señaló además que la Manifestación de Impacto Ambiental no consideró especies protegidas y endémicas presentes en el sitio, como el mapache enano y el vireo de Cozumel.
La Conanp observó remoción de suelo por la demolición del antiguo club y reportó operación con visitantes sin autorización de impacto ambiental.
Semarnat deberá valorar esta opinión junto con los demás elementos del expediente, incluidos estudios de suelos e hidrología, evaluaciones de otras dependencias y la Manifestación de Impacto Ambiental, antes de resolver sobre la construcción y operación.
Royal Beach Club Cozumel está planteado como un club de día, sin hospedaje, con restaurantes, albercas, bares, camastros y palafitos. De su superficie total, 1.11 hectáreas corresponden a Zona Federal Marítimo Terrestre.
La inversión, anunciada por la gobernadora Mara Lezama en marzo de 2024, supera los 75 millones de dólares. La promovente es Desarrolladora Turística L.18 de México, filial de Royal Caribbean.
La misma compañía impulsa Perfect Day México en Mahahual, con una inversión estimada entre 600 y mil millones de dólares. Según la información proporcionada, ese proyecto permanece suspendido y enfrenta amparos de pobladores que la Suprema Corte de Justicia de la Nación reactivó para revisar posibles afectaciones ambientales.