
CIUDAD DE MÉXICO.- La Cámara de Diputados comenzó a trazar una nueva vía de financiamiento para el desarrollo del transporte ferroviario de pasajeros en México, a través de una contribución especial aplicada a turistas extranjeros que se hospeden en zonas urbanas estratégicas del país.
La propuesta, aún en una etapa preliminar, busca recaudar más de 2 mil millones de pesos anuales —alrededor de 115 millones de dólares a valor actual—, recursos que serían destinados exclusivamente a proyectos ferroviarios, considerados prioritarios por el Congreso y alineados con los planes estratégicos del gobierno federal.
El primer avance formal ocurrió a inicios de año, cuando la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública aprobó por unanimidad la opinión sobre la iniciativa presentada por la diputada Mayra Espino Suárez, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), uno de los principales aliados de Morena.
Aunque la propuesta evita denominarse explícitamente como un impuesto, plantea la creación de una contribución federal específica, cuyo destino sería el financiamiento del transporte ferroviario masivo de pasajeros. Los recursos serían administrados mediante un fideicomiso público, diseñado para cubrir obras, proyectos de expansión y modernización del sistema.
De acuerdo con el análisis presupuestal presentado a los legisladores, el fideicomiso tendría un costo operativo inicial de 106.9 millones de pesos, una cifra considerada marginal frente al potencial recaudatorio estimado para su primer año de operación.
La discusión tuvo lugar durante la Décima Quinta Reunión Ordinaria de la comisión, presidida por la diputada Merilyn Gómez Pozos, de Morena, con quórum legal y con el antecedente de que la iniciativa fue turnada al Pleno en diciembre de 2025, en un contexto de renovado impulso gubernamental a los trenes de pasajeros.
Una ruta fiscal con debate político
Más allá de los aspectos técnicos, la iniciativa abre un debate político sensible: quién debe asumir el costo de la modernización ferroviaria. Al enfocar la contribución en turistas extranjeros con hospedaje temporal, los promotores del proyecto buscan evitar una carga directa a los contribuyentes nacionales y capitalizar el flujo turístico en zonas con alta demanda de movilidad.
No obstante, la propuesta no está exenta de cuestionamientos. La diputada Margarita Zavala, del Partido Acción Nacional (PAN), advirtió que, aunque se evite la palabra “impuesto”, en los hechos sí representa una carga adicional para los visitantes.
“Debe analizarse con cuidado”, señaló, particularmente en un contexto de promoción internacional como la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2026.
Zavala también introdujo un elemento incómodo para el entusiasmo ferroviario: la seguridad operativa. Exigió esclarecer el accidente del Tren Interoceánico, al considerar que se trata de un hecho con posibles implicaciones legales que no pueden desligarse del debate sobre expansión y financiamiento del sistema.
Consenso, por ahora
Pese a las advertencias, la Comisión de Presupuesto cerró filas. La iniciativa fue aprobada con 35 votos a favor, sin votos en contra ni abstenciones, un consenso poco habitual en temas fiscales.
El siguiente paso será clave. La presidencia de la comisión informó que el documento será enviado a las comisiones dictaminadoras, donde enfrentará un análisis más profundo y definitorio.
Ahí se decidirá si esta contribución turística se convierte en el punto de partida para una nueva etapa del tren de pasajeros en México, o si termina, como otros intentos previos, en una vía muerta.
Con información de Info Transportes