
CHETUMAL.- Como sucede cada vez que el gobierno federal decreta un aumento al salario mínimo, distintos sectores empresariales han expresado dificultades para absorber el impacto en sus nóminas, advirtiendo que la falta de liquidez podría derivar en recortes de personal y cierres de negocios.
En el sur de Quintana Roo, la situación es especialmente compleja, afirmó el presidente de Coparmex Chetumal, Josué Osmany Palomo, quien señaló que la región enfrenta una recesión económica agravada por la elevada carga fiscal impuesta tanto a nivel estatal como federal. Esta combinación, dijo, ya se refleja en una disminución sostenida de la plantilla laboral en micro, pequeñas y medianas empresas, incluso antes de que concluyera 2025.
El dirigente empresarial sostuvo que el sector productivo atraviesa un proceso de reacomodo para intentar cumplir con sus obligaciones tributarias, aunque reconoció que la falta de sensibilidad en la política fiscal ha provocado una contracción del empresariado formal. De acuerdo con sus estimaciones, el impacto se traducirá en mayores niveles de desempleo durante los primeros meses del año, con efectos que podrían extenderse hasta mediados de 2026.
Palomo detalló que los registros internos de Coparmex apuntan a una reducción de entre 35 y 40 por ciento en el empleo formal, panorama que también podría derivar en el cierre de establecimientos como medida para evitar la quiebra. Esta situación, añadió, limita la llegada de nuevas inversiones y frena la recuperación económica de la región.
Asimismo, reconoció que un número considerable de micro, pequeños y medianos empresarios ha optado por declararse insolvente ante la imposibilidad de cubrir adeudos acumulados, lo que ha profundizado la crisis y reducido las posibilidades de permanencia en el mercado.
Indicó que, ante la falta de crecimiento y de ingresos suficientes, muchos empresarios han optado por reinvertir únicamente para sostener sus operaciones actuales, mientras que otros han decidido cerrar definitivamente. Señaló que más del 50 por ciento de las Mipymes se encuentran en una situación crítica, con créditos en cartera vencida y sin haber alcanzado las expectativas financieras previstas.
Finalmente, advirtió que para evitar embargos y mayores afectaciones crediticias, algunos empresarios se han visto obligados a vender inmuebles y activos productivos con el fin de liquidar deudas, lo que confirma la severidad del panorama económico que enfrenta el sector empresarial en el sur del estado.
Fuente: Con información de Cambio22