
WASHINGTON.- La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes una nueva política migratoria que obligará a los migrantes con visas temporales a salir del país para poder solicitar la residencia permanente, conocida como “green card”.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) informó que esta disposición está contemplada en la Ley de Inmigración y Nacionalidad, aunque señaló que administraciones anteriores no habían aplicado estrictamente esta medida.
Con esta política, las personas que actualmente se encuentren en territorio estadounidense con visas temporales —ya sea por motivos de trabajo, turismo o estudios— deberán regresar a sus países de origen para realizar el trámite de residencia permanente ante un consulado estadounidense.
Las llamadas “visas de no inmigrante” abarcan categorías como las B-1 y B-2, destinadas a negocios y turismo; las F-1 y M-1, para estudiantes; así como distintos permisos de trabajo temporal, entre ellos las H-1B para ocupaciones especializadas y las H-2A y H-2B para trabajadores agrícolas y no agrícolas.
El Gobierno estadounidense indicó que únicamente habrá excepciones en casos especiales, aunque hasta ahora no se han detallado cuáles serán los criterios aplicables.
Según el USCIS, esta medida busca reducir la permanencia irregular de personas que exceden el tiempo autorizado de estancia en Estados Unidos y evitar procesos posteriores de localización y deportación.
“La ley se redactó de esta manera por una razón y, aunque se ha ignorado durante años, cumplirla contribuirá a que nuestro sistema sea más justo y eficiente”, señaló la dependencia en su posicionamiento oficial.
El anuncio forma parte de la estrategia migratoria impulsada por la Administración Trump, enfocada en reforzar los controles migratorios, endurecer los procesos de regularización y limitar distintas vías de ingreso y permanencia en Estados Unidos.