
CIUDAD DE MÉXICO.- Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados acordaron “congelar” por al menos dos semanas la discusión de la reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, informó el coordinador de la bancada guinda, Ricardo Monreal.
El también presidente de la Junta de Coordinación Política explicó que se dará más tiempo para el análisis de la minuta enviada por el Senado y que se abrirá un proceso de consultas antes de llevar el dictamen al Pleno.
Monreal adelantó que el próximo lunes 16 de febrero se invitará al secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños López, a una reunión con las comisiones dictaminadoras de Puntos Constitucionales y de Trabajo y Previsión Social, que ya tienen en sus manos la iniciativa.
Aunque señaló que entre jueves y viernes podría elaborarse el dictamen y circularse el fin de semana entre los legisladores, subrayó que no habrá precipitación en la votación.
“Hoy hay empresarios y pequeños industriales que se quejan de esta reforma. Vamos a hacer lo que dice la ley, sin precipitaciones, sin prisas”, sostuvo el líder parlamentario.
De acuerdo con su previsión, la discusión en el Pleno de la Cámara de Diputados podría realizarse entre el 24 y 25 de febrero, una vez concluido el periodo de análisis y diálogo con los distintos sectores involucrados.
La reforma, que plantea reducir de 48 a 40 horas la jornada laboral semanal, ha generado posturas encontradas en el Congreso. Desde Movimiento Ciudadano se advirtió que el aval al dictamen no está garantizado.
La coordinadora de la bancada naranja, Ivonne Ortega Pacheco, calificó la propuesta como “incompleta” y “simulada”, al considerar que lo aprobado en el Senado no garantiza plenamente los dos días obligatorios de descanso. “Están dando gato por liebre”, criticó.
Aunque adelantó que su partido acompañará la reforma en términos generales, legisladores de su fracción señalaron que podrían votar a favor en lo general y en contra en lo particular, al tratarse de una propuesta que también ha sido impulsada por su fuerza política.
Por su parte, el dirigente nacional de MC, Jorge Álvarez Máynez, acusó que la iniciativa representa una “traición” a los trabajadores al no incluir explícitamente los dos días de descanso semanales. En entrevista radiofónica, afirmó que su partido insistirá en que se incorpore ese punto antes de la votación definitiva.
Con ello, la reforma laboral entra en una fase de revisión y negociación política que podría redefinir su alcance antes de llegar al Pleno.