
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó que su propuesta de reforma electoral represente un retroceso democrático, afecte el clima de inversiones o busque instaurar un régimen de partido único. Afirmó que es “absolutamente falso” que su iniciativa tenga ese propósito.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria también respondió a las críticas surgidas incluso entre partidos aliados del oficialismo, como el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Negó que la reforma haya “nacido muerta” y sostuvo que, en caso de no aprobarse, será porque algunas fuerzas políticas desean mantener esquemas que priorizan al partido por encima de la representación ciudadana.
Sheinbaum subrayó que no le corresponde definir las alianzas electorales rumbo a los comicios intermedios de 2027, pues esa decisión compete a Morena y a las dirigencias partidistas. “Depende de ellos si van juntos o no”, puntualizó.
Al ser cuestionada sobre la viabilidad de la iniciativa, insistió en que su responsabilidad como presidenta es cumplir con el compromiso de enviar una reforma que responda a demandas ciudadanas, entre ellas eliminar las listas plurinominales y reducir el costo de las elecciones. Aseguró que la propuesta mantiene la representación proporcional, aunque bajo un esquema distinto.
En materia económica, afirmó que los empresarios nacionales y extranjeros pueden tener certeza de que la reforma no genera incertidumbre ni afectaciones a la democracia o al clima de inversión. Reiteró que México está abierto a la inversión privada, siempre que se respeten las reglas.
Asimismo, negó que la reducción de 25 por ciento al presupuesto electoral comprometa la organización de los comicios o implique un retorno al modelo de partido de Estado. “No queremos regresar a eso, pero tampoco queremos una democracia de élites”, expresó, al señalar que la democracia debe ser el poder del pueblo.