Rescate milagroso: Pescador sobrevivió 15 días perdido dentro de cenote en Veracruz

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VERACRUZ. — En un hecho catalogado como milagroso por los habitantes de la región, un pescador identificado como Erasto Crisanto Valdez, de 31 años, fue rescatado con vida ayer viernes, tras permanecer atrapado durante 15 días en el interior de una caverna subterránea dentro de un cenote, ubicado en la zona limítrofe entre los Estados de Veracruz y Oaxaca.

De acuerdo con los reportes oficiales, el incidente ocurrió el pasado 23 de julio, cuando el joven acudió a pescar al cuerpo de agua en compañía de su padre. Durante la jornada, Erasto ingresó a una zona de cuevas conectadas al cenote y quedó atrapado sin poder encontrar el camino de salida. Ante su desaparición, familiares, pobladores y autoridades de ambas entidades activaron de inmediato los protocolos de búsqueda.

Las labores de rescate se prolongaron durante dos semanas debido a la complejidad geográfica del terreno, caracterizado por profundidades superiores a los 100 metros y pasadizos subacuáticos de difícil acceso. Un punto de inflexión en la búsqueda ocurrió el 30 de julio, cuando brigadas comunitarias y buzos de las fuerzas armadas localizaron el arpón del pescador, lo que redobló los esfuerzos del operativo.

El equipo internacional y mexicano de exploradores reconoció que las esperanzas de hallar al expedicionario con vida se desvanecían conforme pasaban las jornadas, relató con profunda emoción el espeleólogo mexicano Carlos Jiménez, integrante del grupo de rescate, quien confesó que el equipo se adentró en el sistema de cuevas preparado para el trágico desenlace.

“Íbamos preparados para encontrar su cuerpo. Pero Dios tenía otros planes. Yo no creía en los milagros, pero hoy fuimos parte de uno”, expresó Jiménez, visiblemente conmovido, al recordar el momento en que rompieron en llanto al confirmar que Erasto respiraba.

HALLAZGO EN UNA CUEVA SECA

El operativo, que desafió las difíciles condiciones geográficas de la región de Uxpanapa, dio frutos cuando los rescatistas descendieron y ubicaron a Crisanto Valdez al interior de una cueva seca situada dentro de un cenote. Pese a los días transcurridos sin agua ni alimentos convencionales, el sobreviviente logró resistir en las profundidades de la caverna.

Las primeras explicaciones sobre su supervivencia apuntan a que el joven logró refugiarse en una sección de la caverna que contaba con una bolsa de aire respirable, lo que le permitió resistir el aislamiento. Sin embargo, las condiciones extremas le provocaron un cuadro severo de deshidratación y desnutrición.

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