La hora de los orangutanes

27

Signos

Pero es que cuando Washington ‘libera’, somete y anexiona. Pasó con medio México, con Puerto Rico, con Guam y con todas las colonias que liberó del viejo Imperio español. Sus golpes de Estado han sido masacres libertarias. Sus tiranías aliadas han sido impuestas en nombre de los derechos vulnerados. Su violencia genocida es la marca de su liderazgo democrático del ‘Mundo libre’. Y pueden ser muy censurables y dictatoriales los regímenes gobernantes en unos y otros Estados de la Tierra, pero ¿debe ser el poder colonialista y militar del orbe el que los democratice?

Han dejado de servir para algo las alternativas diplomáticas y los organismos internacionales de solución de controversias, como la ONU y su Corte Internacional de Justicia. Los liderazgos políticos de mayor fuerza militar se disputan el planeta sin contenciones mediadoras. Los pueblos menos civilizados y menos dueños de sus destinos nacionales están a merced de sus autoritarismos o de sus liberadores imperialistas. El poderío armado sin más límites que el de la competencia enemiga se despliega en la era de la mayor modernidad civilizatoria y del superior integracionismo global. Del mismo modo que en la era de las hordas ensangrentadas a garrote vil del principio de los tiempos.

SM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *