Repunta demanda de chaleco Kiwi

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La última palabra

–  ¿Qué tan difícil será aparentar ser de Morena?

Por Jorge A. Martínez Lugo

Ante el panorama incierto de si Morena y verdes van por separado, en los mercados digitales se ha intensificado la comercialización de chalecos de brigadista Morena. Su costo 240 pesos en promedio.

La idea trasfondo es estar preparado ante cualquier escenario, tan cambiante, que se vislumbra. La imagen que acompaña este texto, debe despertar algo diferente a cada quien; de eso se trata.

¿Qué tan difícil será aparentar ser de Morena?

Debe haber diferencias. A algunas personas les será totalmente fácil. A otras, al contrario, sobre todo si mantiene la barba de tres días recortada y acostumbra a jugar pádel.

Y entre estos dos extremos, hay diversidad de variantes para quienes le es más o menos fácil aparentar ser de Morena; en ese partido donde los votos están gratis o en barata, para quien se coloque el chaleco guinda, aunque mantenga su corazoncito pintado de otro color; sea verde, tricolor, azul…

La cosa es subirse al tren; a esa maquinaria de votos en cuyo nombre se navega en el enriquecimiento personal y de grupo. ¿Y la congruencia?, es lo de menos.

En esta campaña 2027, ¿algún candidato incluirá en su agenda el tema del sano desarrollo de Quintana Roo, sus municipios y comunidades?

¿Se pondrá en discusión lo que propone cada quien para tomar el toro por los cuernos ante el turismo depredador y empobrecedor?

¿O se va a seguir nadando de a muertito, mientras el modelo económico-social de turismo sigue en decadencia y lastimando a los quintanarroenses?

¿Ahora sí, habrá alguna migaja aunque sea para la zona maya? ¿Alguien propondrá una política para que el turismo beneficie realmente los mayas y sus comunidades?

Por lo pronto, el chaleco guinda volverá a ser el protagonista en tiempos de campaña; su precio promedio es de 240 pesos en las tiendas en línea y te llega directo a tu casa, para estar a tono y dentro del presupuesto en esta nueva era de la política en Quintana Roo. Usted tiene la última palabra.

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