
TABASCO.- El expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reapareció públicamente con un mensaje en el que cuestionó la postura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia México y expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum ante las recientes tensiones bilaterales.
En un documento difundido este miércoles, López Obrador sostuvo que los señalamientos y acciones emprendidas desde sectores políticos estadounidenses contra funcionarios y actores vinculados a la Cuarta Transformación tienen un trasfondo político y electoral.
“Por el bien de todos, que regrese el otro Trump”, escribió el exmandatario al comparar la relación que mantuvo con el republicano durante su primer periodo en la Casa Blanca con la situación actual.
López Obrador afirmó que durante su gobierno existió una relación de respeto y diálogo con Trump, incluso en temas sensibles como migración, seguridad y combate al crimen organizado. Recordó que en diversas ocasiones rechazó propuestas de intervención directa de agencias o fuerzas estadounidenses en territorio mexicano y que esas diferencias fueron resueltas mediante la negociación.
Asimismo, aseguró que en aquella etapa Trump evitó discursos hostiles hacia los mexicanos y destacó la consolidación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como uno de los principales logros de la relación bilateral.
El exmandatario también respaldó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a los recientes señalamientos provenientes de Estados Unidos contra actores políticos mexicanos, al considerar que no obedecen a un interés genuino por combatir la delincuencia, sino a motivaciones políticas.
Según López Obrador, ciertos grupos y funcionarios estadounidenses buscarían influir en el escenario político mexicano con el objetivo de fortalecer a la oposición y propiciar el regreso de gobiernos alineados con intereses externos.
En su mensaje, criticó además la decisión del gobierno estadounidense de clasificar a diversos grupos criminales mexicanos como organizaciones terroristas, medida que consideró riesgosa por las implicaciones que podría tener para la soberanía nacional y para la actuación extraterritorial de autoridades extranjeras.
López Obrador atribuyó parte del cambio en la postura de Trump a la influencia de sus asesores, a quienes calificó como inexpertos y alejados de una visión de Estado. Incluso sugirió que el mandatario estadounidense ya no ejerce el mismo liderazgo que mostró durante su primer mandato.
Finalmente, expresó su deseo de que Trump rectifique algunas de sus decisiones recientes y recupere el enfoque pragmático que, a su juicio, caracterizó la relación bilateral durante los años en que ambos coincidieron al frente de sus respectivos gobiernos.