
CHETUMAL.- La asociación civil Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) presentó una nueva demanda de amparo para impugnar las modificaciones al Programa de Desarrollo Urbano (PDU) del Centro de Población de Mahahual que permitieron cambios de uso de suelo relacionados con el proyecto turístico Perfect Day.
La organización informó que la acción legal busca la revocación de las modificaciones aprobadas por el Ayuntamiento de Othón P. Blanco y avaladas por la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus), al considerar que dichas decisiones vulneraron principios de sustentabilidad y protección ambiental.
De acuerdo con DMAS, la nueva demanda toma como referencia el reciente pronunciamiento de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales sobre la no autorización del proyecto Perfect Day promovido por la naviera Royal Caribbean, situación que, a juicio de la agrupación, confirma irregularidades en el proceso de autorización urbanística.
La asociación señaló que el recurso busca revisar la decisión que permitió modificar el uso de suelo en terrenos de Mahahual, incluyendo áreas con presencia de manglar, lo que abrió la posibilidad de desarrollar el proyecto turístico en esa zona costera.
A través de sus redes sociales, DMAS sostuvo que corresponde ahora al Poder Judicial de la Federación determinar si las actuaciones de las autoridades involucradas se apegaron a los principios de legalidad, prevención, precaución y protección del medio ambiente.
La organización indicó que aún desconoce qué Juzgado de Distrito conocerá del caso y si la demanda será admitida. Además, recordó que existen otros litigios relacionados con el proyecto que continúan en trámite.
En caso de que el amparo sea aceptado, DMAS consideró que el análisis deberá realizarse bajo los criterios establecidos en el Acuerdo de Escazú, especialmente en materia de acceso a la justicia y protección de los derechos ambientales.
Finalmente, la agrupación cuestionó las decisiones adoptadas por las autoridades municipales al modificar el uso de suelo en la zona, argumentando que existían advertencias sobre los posibles impactos ambientales que podría generar el desarrollo turístico en Mahahual.