
TULUM.- Hoteleros de la zona costera de Tulum analizan operar únicamente durante las temporadas con menor presencia de sargazo, debido a que los elevados costos para mantener limpias las playas, sumados a la baja ocupación y a un tipo de cambio desfavorable, han puesto en riesgo la rentabilidad de varios establecimientos.
El presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano y de la Asociación de Hoteles de Tulum, David Ortiz Mena, advirtió que algunos centros de hospedaje consideran suspender operaciones durante los periodos de mayor recale del alga para reducir pérdidas económicas.
Explicó que el problema se ha intensificado en los últimos años. Recordó que en 2025 Quintana Roo recibió un volumen de sargazo cinco veces superior al peor registro histórico y que, durante 2026, el recale comenzó desde finales de enero, extendiendo una temporada que antes concluía entre agosto y septiembre y que ahora podría prolongarse hasta finales de año.
Ortiz Mena señaló que existe una relación cada vez más evidente entre la llegada masiva del sargazo y la disminución de la ocupación hotelera.
Indicó que el sector turístico ha asumido durante años la mayor parte de los costos de limpieza de playas, destinando recursos propios para retirar diariamente la macroalga.
“Un hotel puede gastar hasta tres veces más en retirar el sargazo que en su consumo de energía eléctrica”, afirmó.
El dirigente consideró que la estrategia anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum para reforzar el combate al sargazo representa un cambio importante, al incorporar de manera directa al Gobierno federal en la atención del problema.
Explicó que el plan contempla fortalecer la recolección en altamar mediante más embarcaciones sargaceras de la Secretaría de Marina, ampliar la instalación de barreras de contención, establecer un programa permanente con recursos para operación y mantenimiento, además de integrar una mesa de trabajo con autoridades, científicos y representantes del sector hotelero.
Ortiz Mena sostuvo que interceptar el sargazo antes de que llegue a las playas es la medida más efectiva, ya que esa labor supera las capacidades operativas y financieras de los hoteles.
Asimismo, llamó a complementar estas acciones con una estrategia nacional de promoción turística y manejo de crisis que permita contrarrestar el impacto de las imágenes de playas cubiertas de sargazo en la percepción internacional del Caribe mexicano.
Aunque reconoció el trabajo del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, consideró necesario que el Gobierno federal impulse nuevamente una estrategia nacional de promoción para fortalecer la competitividad de los destinos turísticos del país.