
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó los señalamientos de quienes ponen en duda que el Instituto Nacional Electoral (INE) pueda garantizar elecciones limpias y acusó a algunos de sus críticos de pretender desacreditar al actual organismo electoral mientras reivindican su funcionamiento durante administraciones anteriores.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria cuestionó lo que calificó como una “cantaleta” de sectores críticos de su gobierno acerca de que el INE ya no ofrece garantías para desarrollar procesos electorales confiables.
Sheinbaum sostuvo que algunos de esos cuestionamientos parten de la idea de que el organismo funcionaba correctamente únicamente cuando era encabezado por Lorenzo Córdova.
La Presidenta dirigió también sus críticas contra Luis Carlos Ugalde, expresidente del entonces Instituto Federal Electoral (IFE), a quien responsabilizó políticamente por la actuación del organismo durante los controvertidos comicios presidenciales de 2006.
“Ahora Ugalde es el defensor de la democracia, el que estaba al frente del INE durante el fraude electoral del 2006. Difícilmente vamos a poder cambiar la perspectiva de muchos analistas, porque tienen un objetivo: regresar al pasado, ese es su objetivo, regresar al pasado de corrupción y privilegios”, declaró.
La afirmación de que existió un fraude electoral en 2006 corresponde a la postura expresada por Sheinbaum y sectores de la izquierda mexicana respecto de aquella elección presidencial.
Sus declaraciones se producen después del inicio del proceso electoral federal 2026-2027, durante el cual se renovarán casi 20 mil cargos públicos en el país.
El INE realizó el jueves pasado la sesión de apertura del proceso, en medio de cuestionamientos de consejeros electorales y representantes de partidos de oposición sobre la actuación de la propia autoridad frente a posibles actos anticipados de campaña.
Los partidos opositores han acusado al organismo de no intervenir con suficiente firmeza para frenar actividades proselitistas antes de los periodos establecidos por la legislación electoral.
Entre sus señalamientos se encuentra un supuesto trato favorable hacia Morena, bajo el argumento de que coordinadores estatales vinculados con ese partido llevan más de 70 días realizando actividades en territorio que la oposición considera actos anticipados de campaña.
Sheinbaum rechazó las críticas generales sobre la capacidad del INE para garantizar elecciones limpias y sostuvo que parte de los cuestionamientos proviene de sectores que, a su juicio, buscan recuperar el modelo político previo a la llegada de la denominada Cuarta Transformación.