
CHETUMAL.- El centro de Chetumal experimentará una transformación con la remodelación del andador Héroes, donde el proyecto Barrio Mágico contempla demoler algunas estructuras existentes, reconstruir fachadas inspiradas en la arquitectura anglo-caribeña y habilitar nuevos espacios culturales y comerciales, mediante una inversión de 113.9 millones de pesos.
La intervención comprende el tramo ubicado entre las calles Carmen Ochoa de Merino y 22 de Enero, en una de las zonas más representativas de la capital de Quintana Roo, donde los trabajos ya comenzaron y modificarán la imagen de diversos inmuebles que durante décadas han formado parte del paisaje urbano.
Entre los edificios considerados se encuentran el conocido como Palacio de las Pelucas, el establecimiento ocupado por Telcel y parte del inmueble 7 de Diciembre, cuyas fachadas serán intervenidas para incorporar elementos arquitectónicos asociados con la identidad histórica de Chetumal.
Uno de los cambios más significativos corresponde al antiguo Teatro Manuel Ávila Camacho, cuya estructura actual será demolida para dar paso a una recreación de su fachada original, como parte de la propuesta de recuperación de la imagen histórica del primer cuadro de la ciudad.
El proyecto no se limitará a la modificación exterior del inmueble, pues también contempla acondicionar su interior para convertirlo en un centro cultural con un escenario y espacio destinado al público.
Las instalaciones proyectadas incluirán camerinos, sanitarios públicos, módulos de información turística y áreas para la comercialización de productos, con la intención de concentrar actividades culturales y servicios dirigidos tanto a residentes como a visitantes.
Otro de los inmuebles que cambiará de uso será el edificio 7 de Diciembre, cuyas oficinas actuales serán sustituidas por establecimientos comerciales.
De acuerdo con la propuesta, en ese espacio podrán instalarse negocios como una cafetería, una agencia de viajes y locales dedicados a la venta de artesanías, con prioridad para la participación de empresarios de la capital.
La intención es aprovechar el corredor para impulsar actividades económicas y ofrecer productos y servicios relacionados con la identidad cultural de Chetumal, al mismo tiempo que se modifica la apariencia de los edificios existentes.
La remodelación también incluye la sustitución de la estructura del reloj ubicado en el acceso al pasillo Héroes. El elemento actual será demolido y reemplazado por una reproducción inspirada en el antiguo reloj que formó parte de la imagen histórica de la zona.
De esta manera, el proyecto busca recuperar referencias arquitectónicas del pasado mediante construcciones nuevas, aunque para ello será necesario retirar estructuras que también han formado parte del entorno urbano durante varias décadas.
La transformación no estará limitada a las fachadas. La distribución del andador sufrirá modificaciones que reducirán la superficie peatonal en algunos puntos, hasta concentrarla prácticamente en una esquina del tramo intervenido, según lo planteado en el diseño.
Este cambio representa una de las alteraciones más importantes para la configuración actual del corredor, utilizado como espacio de tránsito y convivencia en el centro de la capital.
El proyecto Barrio Mágico contempla una inversión total de 113.9 millones de pesos para la intervención de esta zona, incluido el entorno del antiguo Teatro Manuel Ávila Camacho y los inmuebles considerados dentro del corredor.
Las obras combinan la recreación de elementos históricos con la incorporación de actividades comerciales, turísticas y culturales, mediante una propuesta que pretende dar una nueva función a espacios del primer cuadro de Chetumal.
Sin embargo, la ejecución también implicará la desaparición física de construcciones y elementos urbanos existentes, que serán sustituidos por versiones recreadas de la arquitectura histórica de la ciudad.
Con los trabajos ya iniciados, el andador Héroes se encamina hacia una modificación de su imagen y distribución, en la que convivirán fachadas de inspiración anglo-caribeña, nuevos establecimientos y espacios culturales, aunque con una configuración distinta a la que actualmente conocen los habitantes de la capital.