
CHETUMAL.- El sector ganadero de Quintana Roo analiza utilizar el sargazo como fertilizante para mejorar los potreros, luego de observar un crecimiento más rápido del pasto en un rancho de Playa del Carmen donde fue colocada la macroalga; sin embargo, antes deberán realizarse estudios para descartar riesgos para el suelo, los animales y las actividades agropecuarias.
Jorge Aguilar Osorio, secretario de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca, informó que se pretende recurrir al Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) para determinar científicamente si el sargazo puede utilizarse de manera segura en terrenos destinados a la ganadería.
Explicó que actualmente se observa su comportamiento en un rancho propiedad de Fernando Chico, en Playa del Carmen, donde la macroalga fue colocada sobre una superficie compuesta por tierra y piedra.
De manera preliminar, se detectó que el pasto comenzó a crecer con mayor rapidez en el área donde fue depositado el sargazo, aunque el funcionario aclaró que esta observación todavía no permite establecer que funcione como fertilizante.
Para avanzar con el proyecto se buscan aproximadamente 500 mil pesos que permitan financiar los análisis especializados del CICY.
Entre los aspectos que deberán investigarse se encuentra la posible presencia de metales pesados u otras sustancias que puedan acumularse en el suelo, pasar al pasto y eventualmente representar un riesgo para el ganado.
“No podemos jugar con la salud de los demás”, señaló Aguilar Osorio al destacar que cualquier aprovechamiento agropecuario del sargazo deberá estar respaldado previamente por estudios científicos.
El funcionario explicó que en algunas zonas del norte de Quintana Roo los potreros se encuentran sobre terrenos con una capa relativamente reducida de tierra y superficies de piedra, por lo que existe interés en determinar si la macroalga puede aportar nutrientes y mejorar las condiciones del suelo.
En caso de comprobarse que su utilización es segura y favorece el crecimiento del pasto, podría evaluarse su aprovechamiento para incrementar la fertilidad de los potreros y generar una alternativa adicional para el manejo del sargazo recolectado en las costas.
Aguilar Osorio precisó que la propuesta comenzó a analizarse hace aproximadamente 15 días y todavía se encuentra en una etapa exploratoria.
Reconoció que los recursos correspondientes al último trimestre de 2026 ya están comprometidos en otros proyectos, por lo que actualmente se buscan alternativas para obtener los 500 mil pesos necesarios para los estudios.
La decisión de extender el uso del sargazo en terrenos ganaderos dependerá de los resultados científicos que determinen sus posibles beneficios y, principalmente, que descarten afectaciones al suelo, al pasto y a los animales.