
TULUM.- Desde el inicio de 2026, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) comenzó a aplicar el incremento más elevado aprobado en la reciente reforma a la Ley de Derechos, al duplicar —y en algunos casos más— las tarifas de ingreso para visitantes extranjeros en las zonas arqueológicas de Categoría I, entre ellas Tulum, donde el acceso pasó de 100 a 210 pesos por persona.
Este ajuste, vigente desde el 1 de enero, profundizó la problemática de sobrecostos que enfrenta Tulum desde la creación del Parque del Jaguar, en un contexto en el que el destino aún no logra recuperarse de la caída en el flujo turístico registrada desde la temporada baja del año pasado.
La reforma también contempló un aumento para visitantes nacionales, aunque de menor impacto, al pasar de 100 a 105 pesos, equivalente a un alza del 5 %. El incremento fue avalado sin objeciones por legisladores federales, el gobierno de Quintana Roo y el ayuntamiento de Tulum, pese a las dificultades que atraviesa el sector turístico local. En contraste, Yucatán recibió un trato diferenciado, ya que en ese Estado no se aplicó el mismo ajuste tarifario.
En el caso de Tulum, el impacto es mayor debido a que el acceso a la zona arqueológica implica el pago de tres conceptos: la tarifa del INAH, el derecho de ingreso a un Área Natural Protegida administrada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y el cobro adicional del Parque del Jaguar.
Con estos incrementos, los turistas extranjeros deben desembolsar ahora un total de 515 pesos, resultado de sumar 210 pesos del INAH, 125 pesos de la Conanp y 190 pesos del Parque del Jaguar. En tanto, los visitantes nacionales pagan 260 pesos, integrados por 105 pesos del INAH, 65 pesos de la Conanp y 90 pesos del Parque del Jaguar. El año pasado, estos montos eran de 415 y 255 pesos, respectivamente.
Aumentos en otros sitios arqueológicos de Quintana Roo
El incremento a 210 pesos para visitantes extranjeros también se aplica en otros sitios arqueológicos del estado catalogados como Categoría I, como Cobá, el Museo Maya de Cancún y la zona de San Miguelito, San Gervasio, Kohunlich, así como Xelhá y Xcaret, que comparten clasificación con zonas de alta afluencia como Palenque y Teotihuacán.
En las zonas de Categoría II, donde se ubican Dzibanché, Kinichná y Chacchoben —este último vinculado a la llegada de cruceristas por el puerto de Mahahual—, la tarifa para extranjeros se duplicó de 80 a 160 pesos, mientras que para visitantes nacionales subió a 90 pesos.
Para los sitios de Categoría III, como El Rey, Oxtankah, El Meco y Muyil, el acceso para extranjeros pasó de 75 a 145 pesos, en tanto que para los visitantes nacionales la tarifa aumentó a 80 pesos.
El INAH ha señalado que los incrementos buscan asegurar recursos para la conservación, investigación y operación de los recintos arqueológicos. No obstante, analistas del sector consideran que la medida responde a una estrategia recaudatoria del gobierno federal, que pretende capitalizar la proyección internacional de México rumbo al Mundial de Futbol, luego de un 2025 marcado por la disminución de turistas extranjeros.
Particularmente en Tulum y Cobá, dos de los sitios arqueológicos más visitados de Quintana Roo, el aumento ha generado inconformidad entre prestadores de servicios turísticos y visitantes desde el pasado fin de semana, ya que incluso las familias mexicanas en periodo vacacional han resentido el impacto económico, a pesar de que el ajuste para nacionales fue menor en proporción.
Con información de Cambio22