
CHETUMAL.- El presidente de la Comisión de Movilidad del cabildo de Othón P. Blanco, Germán González González, confirmó que fue rechazado el primer borrador del convenio de colaboración para el nuevo sistema de transporte público en Chetumal, debido a la falta de claridad en su contenido.
El regidor explicó que, tras la reforma a la Ley de Movilidad aprobada por la XVIII Legislatura, corresponde al Instituto de Movilidad de Quintana Roo (Imoveqroo) elaborar el documento y definir con precisión las atribuciones del ayuntamiento, ya que el gobierno estatal asumirá el financiamiento del proyecto.
Señaló que la propuesta inicial establecía que el municipio se encargaría del mantenimiento de vialidades, instalación de señalética, construcción de banquetas y paraderos, así como de otras adecuaciones urbanas necesarias para la operación del sistema.
Sin embargo, consideró que, si el Estado será responsable de financiar el transporte, también debe delimitar claramente los alcances del proyecto y evitar trasladar cargas económicas al municipio, cuyo presupuesto apenas creció 2.5 por ciento este año.
González González advirtió además que el borrador no contempla aspectos clave, como la integración del fideicomiso que administrará los recursos del sistema, ni la definición sobre quién tendrá a su cargo la concesión de paraderos, los ingresos por publicidad o la expedición de tarjetas de prepago.
Ante ello, insistió en que el ayuntamiento debe formar parte del consejo de administración de dicho fideicomiso para garantizar transparencia y participación en la toma de decisiones.
El regidor también lamentó que el tema de la movilidad en la capital se haya politizado, especialmente tras la llegada del titular del Imoveqroo, Rafael Hernández Kotasek, quien impulsa un modelo similar al sistema “Va y Ven” implementado en Mérida durante la administración de Mauricio Vila.
Indicó que el proyecto estatal, denominado MOBI, contempla un esquema en el que los concesionarios recibirán pagos por kilómetro recorrido y no por número de pasajeros, con el objetivo de evitar la competencia desleal entre operadores por el pasaje.
“Si se pagara por usuario, veríamos choferes compitiendo de forma riesgosa; con el pago por kilómetro, se garantiza que suban a todos los pasajeros”, explicó.
Asimismo, adelantó que las concesiones podrían otorgarse hasta por 30 años, a fin de hacer viable la inversión privada en unidades, incluidas las eléctricas que se prevé incorporar al sistema.
Pese a ello, reconoció que aún no se han definido las rutas ni la tarifa oficial del servicio. Actualmente, el costo del transporte es de 15 pesos por pasajero, aunque señaló que podría justificarse un ajuste si se ofrecen unidades modernas y de mayor calidad.
Finalmente, indicó que el cabildo continúa a la espera de una nueva propuesta por parte del Imoveqroo, mientras el plazo comprometido por el gobierno estatal para poner en operación las nuevas unidades —durante abril— sigue sin cumplirse.