De la reforma política y Salinas Pliego

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El minotauro

Para este mismo fin de semana o para los primeros días de la que viene, dos temas encabezarán el escenario nacional. El texto de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, será uno de ellos, y el otro el cómo y cuánto pagará Ricardo Salinas Pliego su descomunal deuda con la Hacienda federal, la que supera los 74 mil millones de pesos, la más alta en la historia del país.

Más que por el monto de la deuda del propietario de la TV Azteca entre otros negocios, el que tenga que pagar sus impuestos es una victoria presidencial pues, en la práctica, implica el imperio del Estado sobre poderes fácticos que sexenio tras sexenio habían sido intocables y que, como el caso ilustra, llegaron hasta amagar con la desestabilización política del país.

Recordemos que en el pasado cercano Salinas Pliego, en foros internacionales se dijo ‘perseguido político’ y hasta buscó la cercanía con Donald Trump (la ya famosa cena de los cien mil dólares) sin importarle la beligerancia de éste contra México, además de apoyar con televisión y dinero a lo más podrido de la oposición como el priista ‘Alito’ Moreno, quien por cierto está en capilla judicial.

Será pues, en los próximos días, cuando sepamos si la Hacienda federal rebajará poco más de 21 mil millones de pesos al debito del empresario (el pobre sólo tendría que pagar sólo 51 mil millones) y si, como él pretende, lo puede hacer en cómodos abonos mensuales, que no de balde es propietario también de las tiendas Elektra; podría decirse que lo abonero está en sus genes.

En cuanto a la reforma electoral, el texto presidencial se espera en breve, aunque menos acido que al principio. No se prevé el fin de las diputaciones “pluris”, que irritó a todos los actores, incluidos PT y Verde, sino de otra vía de reparto como el de las primeras minorías, algo así como “los mejores segundos lugares”, en vez de la lista de favoritos de los partidos políticos.

La reducción del presupuesto para los partidos, que en el discurso suena bien, en la práctica opera a favor de Morena como partido de Estado con todos sus recursos y vulnera a las demás opciones electorales. Vamos, hay muchas entidades en las que el poder ejecutivo absorbe a los poderes legislativo y judicial; más aún. se trata de una forma de autocracia apenas disimulada.

Se espera que en el texto tal capítulo se aplace primero, lo que es habitual, y luego se diluya. En un país con 130 millones de habitantes, 500 curules no son excesivas, ya que cada una suma, a grosso modo, a 260 mil electores, por sólo hablar de la llamada cámara baja.

Será interesante la iniciativa presidencial y más todavía la réplica del congreso, donde se discutirá. Es probable que la propia oposición venga de adentro, además de la de sus satélites políticos. Ayer el consejo general guinda insistió en que “la nueva reforma electoral no afectara la unidad del bloque Morena”, lo que es un anuncio de tormenta

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