Ejidatarios de Sabidos presionan al INAH con caseta de cobro en Kohunlich

5

CHETUMAL.- El conflicto entre los ejidatarios de Sabidos y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) por la zona arqueológica de Kohunlich es un litigio de larga data en Quintana Roo, originado por la exigencia del núcleo agrario de recibir una indemnización justa por el uso de las tierras donde se asientan los vestigios prehispánicos, las cuales —afirman— nunca fueron debidamente expropiadas ni pagadas por el gobierno federal.

Ante la falta de acuerdos y la negativa del INAH para retomar las negociaciones, los ejidatarios decidieron instalar una caseta de cobro para el acceso a la zona arqueológica, como una medida de presión para que las autoridades atiendan su demanda, informó el comisariado ejidal, Milton Castañeda Blanco.

El representante explicó que la decisión se tomó tras años de desacuerdos con el INAH en torno al proceso de expropiación y pago de las hectáreas ocupadas por las ruinas. Señaló que la comunidad no recibe ningún beneficio por la explotación turística del sitio y que las propuestas de indemnización han sido insuficientes.

“La gente está inconforme. Nos quieren indemnizar, pero ofreciendo muy poco, pese a que Kohunlich es una zona arqueológica de mayor extensión, con más tiempo de explotación turística y con características naturales superiores, como selva alta y media, que no existen en otros polígonos ya indemnizados. Por eso decidimos quedarnos con la caseta”, expresó.

Castañeda Blanco recriminó la disparidad en los avalúos realizados por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Inaabin). Detalló que en Bacalar se pagaron 74 millones de pesos por 103 hectáreas, lo que equivale a más de 650 mil pesos por hectárea, mientras que en Sabidos se pretende pagar apenas 163 mil pesos por hectárea, diferencia que, aseguró, es el origen central del conflicto.

El líder ejidal indicó que desde hace 41 años mantienen una disputa con el Gobierno Federal, luego de que no se les reconociera como propietarios legítimos de las 196 hectáreas donde se localiza la zona arqueológica. En ese tiempo, afirmó, no se ha planteado un monto de compensación justo ni se ha permitido que la comunidad reciba una parte de los ingresos generados por la visita de turistas.

Tras realizar protestas en el acceso a Kohunlich, los ejidatarios optaron por instalar la caseta de cobro hasta que sus demandas sean escuchadas. Aclararon que la medida es temporal y no busca impedir el ingreso de visitantes.

“Es mientras se alcanza un acuerdo formal con el INAH. Solo buscamos una compensación justa y acorde con el valor real del predio. No vamos a bloquear el turismo; únicamente se cobrará una cuota simbólica de tres dólares por visitante”, puntualizó.

Aunque existe un fallo previo del Tribunal Unitario Agrario a favor del INAH, emitido en 2014, el conflicto continúa activo, con nuevas denuncias y acciones legales por parte de los ejidatarios, quienes sostienen que la explotación turística del sitio arqueológico no genera beneficios para su comunidad.

Con información de Cambio22

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *