
CIUDAD DE MÉXICO.- El expresidente Felipe Calderón Hinojosa afirmó que México atraviesa un proceso de debilitamiento de sus contrapesos institucionales y sostuvo que el país estaría regresando a una nueva versión de la llamada “dictadura perfecta”, expresión utilizada por Mario Vargas Llosa en 1990 para referirse al sistema político mexicano de aquella época.
Durante su participación en el Foro América Libre, realizado en la Ciudad de México, Calderón reconoció que Morena llegó al poder mediante elecciones, pero acusó al partido gobernante de utilizar posteriormente esa legitimidad para modificar las instituciones, reducir contrapesos y dificultar la alternancia política. Se trata de la valoración política expresada por el exmandatario sobre el actual sistema institucional mexicano.
Entre sus principales cuestionamientos estuvo la reforma al Poder Judicial, a la que calificó como un “golpe constitucional” por la sustitución de juzgadores y los cambios en el sistema de elección de jueces, magistrados y ministros. También afirmó que las autoridades electorales y judiciales se encuentran sometidas al poder político.
Calderón acusó además al oficialismo de utilizar programas sociales con fines electorales y cuestionó la integración de las mayorías legislativas obtenidas por Morena y sus aliados. Asimismo, señaló que la intervención del crimen organizado representa una amenaza para la democracia y recordó los asesinatos de aspirantes y candidatos registrados durante el proceso electoral de 2024.
En ese contexto, sostuvo que el principal riesgo es una eventual “captura del Estado” por organizaciones criminales y convocó a los sectores opositores a construir estructuras permanentes de participación ciudadana, realizar asambleas, aumentar sus afiliaciones y fortalecer su presencia territorial.
Horas antes de la participación de Calderón, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo había reaccionado a su presencia en el foro y cuestionado que el exmandatario hablara sobre democracia.
Sheinbaum lo llamó “el espurio”, calificativo utilizado durante años por Andrés Manuel López Obrador y sus simpatizantes a raíz de la controvertida elección presidencial de 2006, y sugirió que Calderón también podría referirse al caso de Genaro García Luna, quien fue secretario de Seguridad Pública durante su gobierno y posteriormente fue condenado en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico.
La presidenta también cuestionó el incremento de los homicidios durante el sexenio de Calderón, aunque finalmente sostuvo que el exmandatario tenía libertad para expresar sus posiciones. “Bienvenido a que siga hablando. Adelante. Libertad de expresión al máximo”, declaró.
La participación del expresidente generó además protestas de integrantes y extrabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y de la extinta Luz y Fuerza del Centro, quienes se manifestaron en las inmediaciones del lugar donde se desarrolló el Foro América Libre. Los inconformes responsabilizan a Calderón de la extinción de la empresa pública, decretada durante su administración en 2009.
Posteriormente, un grupo de manifestantes se trasladó al Complejo Cultural Los Pinos, donde se encuentra la estatua del expresidente, que ya había resultado dañada meses atrás por la caída de un árbol.
Los inconformes golpearon la escultura hasta desprenderle la cabeza y posteriormente la colocaron sobre el pedestal donde se encontraba la figura. Imágenes y reportes difundidos después de la protesta documentaron la destrucción parcial de la estatua.