
CIUDAD DE MÉXICO.- Olga Sánchez Cordero, ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y diputada federal de Morena, lanzó una crítica al rumbo de la Cuarta Transformación al considerar que el movimiento “perdió el ritmo y el modo”, al tiempo que confirmó que dejará el servicio público el 31 de agosto de 2027.
Tras una trayectoria que la llevó a ocupar cargos en los tres poderes de la Unión, Sánchez Cordero reconoció diferencias de fondo con algunas de las principales reformas impulsadas durante los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, particularmente las modificaciones al Poder Judicial y al sistema electoral.
En entrevista para El Financiero Bloomberg, describió como “un shock brutal, emocional” la reforma judicial y sostuvo que, aunque era necesario transformar ese poder, no compartió el modelo finalmente aprobado.
“Era necesaria una reforma judicial, pero no esa”, sentenció.
Critica elección de jueces y tómbola
Sánchez Cordero recordó que como diputada federal presentó reservas y propuestas de modificación que no prosperaron. Según relató, la respuesta del coordinador parlamentario Ricardo Monreal fue que al proyecto “no se le cambia ni una coma”.
La exministra consideró que la reforma debió establecer mecanismos para garantizar la llegada de perfiles con experiencia y preparación, capaces de asegurar jueces y magistrados de excelencia.
También cuestionó el método de selección mediante tómbola utilizado durante el proceso para determinar los cargos judiciales sujetos a elección.
Sánchez Cordero reveló además que planteó a López Obrador que la revocación de mandato no coincidiera con una elección intermedia, otra de las diferencias que mantuvo respecto de decisiones adoptadas por la Cuarta Transformación.
Advierte riesgos en reforma electoral
La legisladora morenista también expresó reservas sobre la reforma electoral, particularmente respecto de la posibilidad de anular elecciones por injerencia extranjera.
Consideró que la disposición carece de supuestos suficientemente claros sobre las circunstancias, alcances y dimensiones que permitirían aplicar una medida de esa naturaleza.
“Es una norma que te da para cualquier interpretación de cualquier persona y de cualquier político”, advirtió.
Sánchez Cordero extendió sus críticas al funcionamiento del Congreso, donde aseguró que se ha perdido la discusión basada en argumentos y predominan las decisiones adoptadas conforme a las posiciones de cada bancada.
“No hay votos diferenciados, solo hay línea parlamentaria”, señaló, al aclarar que esa práctica no es exclusiva de Morena, sino que también ocurre en los demás partidos.
La exsecretaria de Gobernación también cuestionó a la oposición, a la que recomendó recuperar organización y legitimidad, además de evitar criticar prácticas políticas que sus propios partidos realizaron cuando estuvieron en el poder.
Sánchez Cordero confirmó que concluirá su trayectoria en el servicio público al finalizar su periodo como diputada federal, el 31 de agosto de 2027.