
WASHINGTON.- Los demócratas recuperaron la mayoría de la Cámara de Representantes y arrebataron a los republicanos al menos dos escaños del Senado en las elecciones intermedias del martes, según proyecciones de agencias y medios. El resultado preliminar supone un revés para el presidente Donald Trump, mientras el conteo continúa en varios estados.
Una de las proyecciones situó a los demócratas en al menos 244 de los 435 escaños de la Cámara baja, por encima de los 218 necesarios para controlar el pleno. En el Senado, donde los republicanos llegaban a la elección con una ventaja de 53 a 47, los demócratas se adjudicaron las contiendas de Carolina del Norte, con Roy Cooper, y de Texas, con James Talarico. Esas dos victorias estrecharon la diferencia, pero por sí solas no definieron el control de la cámara alta.
En Texas, Talarico derrotó, según las proyecciones, al fiscal general estatal Ken Paxton, un aliado cercano de Trump. De confirmarse, sería la primera victoria demócrata en una elección al Senado por ese estado desde 1988. En Georgia, las proyecciones indicaron que el demócrata Jon Ossoff conservó su escaño.
Trump había anticipado un mejor resultado el martes por la mañana, pese a que los pronósticos daban ventaja a la oposición. Antes de la jornada, Decision Desk HQ calculaba en 84 por ciento la probabilidad de que los demócratas ganaran la Cámara de Representantes, mientras que el promedio de Silver Bulletin les daba una ventaja de casi nueve puntos en la intención de voto legislativa.
Una encuesta previa a la elección ubicó la aprobación presidencial en 35 por ciento. En otro sondeo, realizado entre votantes, cerca de seis de cada diez desaprobaron la gestión de Trump y alrededor de siete de cada diez dijeron que querían que el Congreso ejerciera mayores contrapesos frente al presidente.
El costo de la vida fue una de las principales preocupaciones. En los sondeos a pie de urna de SSRS, casi nueve de cada diez votantes lo calificaron como un factor crucial o importante al decidir su voto. Cerca de seis de cada diez atribuyeron el alza de precios a las políticas de Trump, en lugar de a factores fuera de su control.
Los precios de los combustibles aumentaron 9.1 por ciento en septiembre, según cifras oficiales, en medio de las presiones sobre los mercados energéticos por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. William Galston, investigador de Brookings Institution, señaló que tanto los aranceles como la guerra presionaron los precios. La Casa Blanca, por su parte, defendió que las políticas del presidente fortalecen la economía y reducen el costo de vida.
Cerca de seis de cada diez votantes consideraron equivocada la decisión de emprender acciones militares contra Irán, y alrededor de un tercio calificó el conflicto como un factor crucial en su voto. Trump sostuvo ante periodistas en Florida que su gobierno había neutralizado la capacidad nuclear iraní, aunque dijo que todavía quedaban uno o dos sitios por atender.
La política migratoria también influyó en la decisión de los electores. Cerca de siete de cada diez consideraron crucial o importante la aplicación de las leyes migratorias, y alrededor de cuatro de cada diez la calificaron como crucial. Unos seis de cada diez desaprobaron la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), una proporción similar a la de quienes dijeron que las medidas del gobierno habían ido demasiado lejos. Alrededor de dos de cada diez opinaron que no habían sido suficientes.