
CIUDAD DE MÉXICO.- El director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), Octavio Romero Oropeza, rechazó las versiones difundidas sobre su patrimonio y aseguró que forma parte de una “campaña de difamación” en su contra.
Durante la conferencia matutina de este lunes, el funcionario tomó la palabra, sin que mediara una pregunta sobre el tema, para responder a señalamientos relacionados con su salario, propiedades y declaración patrimonial.
Romero Oropeza negó, en primer lugar, que perciba un salario superior al de la presidenta Claudia Sheinbaum y sostuvo que sus ingresos se encuentran sujetos al tabulador establecido por el Gobierno federal.
“Mi sueldo se ajusta al tabulador federal y es una mentira absoluta”, afirmó.
El funcionario también respondió a publicaciones sobre sus propiedades, al señalar que algunos de los bienes mencionados fueron adquiridos varias décadas atrás y no recientemente.
Explicó que el terreno donde se encuentra su rancho en Tabasco fue adquirido hace 42 años, mientras que otros terrenos fueron comprados en 1994.
“Se trata de una campaña perversa, lo manejan como si hubiese sido hace un mes cuando tienen años”, sostuvo.
Romero Oropeza se refirió además a una casa ubicada en Tlalpan, Ciudad de México, que aseguró haber comprado hace 25 años mediante un crédito bancario.
Consideró que las publicaciones sobre ese inmueble generan la impresión de que fue adquirido de contado y con recursos provenientes de posibles irregularidades.
“Producto de una malversación de fondos o actos de corrupción, pero no todos somos iguales y tengo cómo demostrar lo que tengo”, expresó.
El director del Infonavit rechazó igualmente los señalamientos sobre una supuesta omisión de automóviles, joyas y obras de arte en su patrimonio.
“En mi vida no he comprado joyas, pues no provengo de familias de esas costumbres, y obras de arte menos”, aseguró.
Romero Oropeza atribuyó las críticas a sectores opositores al Gobierno federal y sostuvo que buscan desacreditar el programa Vivienda para el Bienestar mediante acusaciones de posibles actos de corrupción.
El funcionario insistió en que puede acreditar el origen de sus bienes y rechazó que exista alguna irregularidad relacionada con su patrimonio.