
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió sobre la operación en México de grupos de ultraderecha que, mediante noticias falsas, cuentas compradas y redes de bots, buscan posicionar narrativas políticas y generar una percepción de respaldo social mayor al que realmente tienen.
La mandataria incluyó entre estos grupos al relacionado con Fernando Cerimedo y consideró necesario abrir una discusión sobre la regulación de las redes sociales para proteger los procesos democráticos, aunque recalcó que cualquier medida debe preservar la libertad de expresión y evitar mecanismos de censura.
Sheinbaum explicó que una parte de estas estrategias consiste en multiplicar artificialmente determinados mensajes hasta convertirlos en tendencias, generando la impresión de que una postura es compartida por miles de usuarios cuando, aseguró, puede provenir de un número reducido de operadores.
“Uno piensa que son como cien mil personas, pero en realidad son veinte”, ejemplificó.
Consideró necesario que la población conozca el funcionamiento de estas operaciones digitales, particularmente la utilización coordinada de bots y cuentas adquiridas para amplificar contenidos que pueden no corresponder con la realidad.
La Presidenta aseguró que estrategias similares han sido utilizadas desde hace años por grupos políticos en América Latina y sostuvo que la propagación de información falsa mediante redes sociales incluso ha tenido influencia en procesos electorales de la región.
Frente a ese escenario, defendió la continuidad de su conferencia matutina como un instrumento para comunicar directamente la posición de su administración, explicar las acciones gubernamentales y contrarrestar narrativas que considera falsas.
Respecto a Cerimedo, Sheinbaum aseguró que tiene operaciones en México, aunque evitó establecer como un hecho que mantenga vínculos con el Gobierno de Estados Unidos. Precisó que sobre esa posible relación únicamente conoce lo declarado por la esposa del propio activista.
La mandataria planteó que una eventual regulación de las plataformas digitales debería surgir de una discusión amplia en la que intervengan partidos políticos, especialistas y académicos, además de revisar las experiencias de otros países que han establecido normas para las redes sociales.
Insistió en que el propósito no debe ser limitar las opiniones o impedir críticas al Gobierno, sino establecer mecanismos capaces de proteger la democracia frente a operaciones coordinadas de desinformación.
Sheinbaum también reconoció la existencia de organizaciones de derecha en México y cuestionó sus planteamientos políticos al considerar que algunos pretenden recuperar modelos vinculados con el conservadurismo, el centralismo e incluso regímenes del siglo XIX.
“Quieren regresar al porfiriato, al conservadurismo, el centralismo en el país. Regímenes monárquicos”, expresó, al sostener que conocer la historia resulta fundamental para comprender las actuales disputas políticas.