
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes una advertencia de alto impacto al señalar que “una civilización entera morirá” en Irán si su gobierno no responde al ultimátum fijado por Washington, en medio de una escalada militar sin precedentes en Medio Oriente.
El mensaje, difundido a través de su red social Truth Social, coincidió con una ofensiva contra infraestructura estratégica iraní que ha dejado víctimas y severos daños en distintas regiones del país. El mandatario utilizó un tono inusualmente alarmante al advertir sobre la posibilidad de una destrucción total si no se produce un cambio en el régimen iraní.
Trump reiteró además sus críticas al gobierno de Irán, al que responsabilizó de décadas de “extorsión, corrupción y muerte”, y calificó el momento actual como “uno de los más importantes en la historia del mundo”.
En paralelo, diversos puntos clave del territorio iraní fueron impactados por ataques militares. En Kashan, un bombardeo contra el puente ferroviario de Yahya Abad dejó al menos dos muertos y tres heridos, de acuerdo con autoridades locales citadas por la agencia oficial IRNA.
En la provincia de Qom, otro ataque alcanzó un puente estratégico que afecta las comunicaciones hacia Teherán, mientras que en el norte del país, una ofensiva obligó al cierre de una autopista que conecta Tabriz con la capital, tras daños en un paso elevado clave para el comercio regional.
Asimismo, instalaciones energéticas y logísticas, incluida la isla de Kharg —principal centro de exportación de crudo—, resultaron afectadas, lo que impacta directamente la capacidad energética de Irán.
El control del estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los puntos centrales del conflicto. Trump ha planteado que, de fracasar las negociaciones indirectas con Irán —realizadas a través de Pakistán—, Estados Unidos podría lanzar una operación militar para asegurar esta vía marítima estratégica para el comercio global de petróleo.
Incluso, el mandatario sugirió la posibilidad de imponer peajes a buques petroleros internacionales, bajo el argumento de una eventual victoria militar estadounidense en la zona.
Por su parte, el vicepresidente JD Vance aseguró que Estados Unidos ha cumplido en gran medida sus objetivos iniciales, aunque anticipó que “habrá muchas negociaciones en las próximas horas”, en un escenario que mantiene en alerta a la comunidad internacional.