La previsible recesión turística

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El minotauro

La escalada belicista del gobierno de Estados Unidos no sólo se resiente fuera de sus fronteras, sino también en su propio país, como lo muestran con gran crudeza los atropellos a los derechos civiles en Nebraska; no es el único estado afectado por andanada de la Casa Blanca, pero sí el que más cuota de sangre ha pagado. La crisis interna es evidente y la destitución de Donald Trump se hace cada vez más posible.

Mas aún, de entre los analistas políticos de aquel país, comenzando por los del consejo editorial del New York Times, su salida está próxima. El prestigioso diario, en abono a tal posibilidad, recién publicó en portada que el año pasado, “por corrupción”, el presidente se había embolsado, al menos, mil 408 millones de dólares. En pocas palabras, no sólo los mata, sino además los roba.

En este ámbito de crispación tanto dentro como afuera, la agresión a Venezuela, las amenazas militares a Irán y Groenlandia, y hasta México y la “guerra comercial” con Europa, el turismo doméstico y externo ha disminuido a niveles parecidos a los de los años del Covid 19, según el Departamento de Comercio de Estados Unidos, el que se encarga de la gestión de esta industria.

En el detallado análisis del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, por la política exterior restrictiva de ese país, en el 2025 Estados Unidos dejó de percibir unos 12 mil 500 millones sólo en el rubro de entradas y salidas, y todo hace prever que en este año la tendencia a la baja será mayor. Por ejemplo, el turismo canadiense hacia su vecino del sur disminuyó más del 22 por ciento.

Sin siquiera considerar la posibilidad de una incursión del gobierno de Donald Trump a México, funesta para ambas economías, pero un psicópata es impredecible; sin considerar tal, analistas de aquel país prevén que, si no se relaja la crisis interna, el turismo norteamericano seguirá a la baja y ello se reflejará en nuestro país, su principal socio comercial hasta el momento.

El dilema no es si se va o no Trump, lo que por hecho se da, sino cuándo.

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