Por ecocidio frenaron la construcción del libramiento de Tulum

8

Por Francisco Hernández

CHETUMAL.- Hace casi un año, el 16 de abril del 2025, ciudadanos defensores de los cenotes acudieron ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para denunciar la devastación ilegal de selva entre Tulum y Playa del Carmen, en la apertura clandestina de un ancho camino que avanzó rumbo a la carretera hacia Cobá sobre el sistema de ríos subterráneos Sac Actún.

Entonces, los activistas atribuyeron a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaria de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) del gobierno federal de México la apertura clandestina del camino en medio de la selva y sobre cavernas y ríos subterráneos, con el silencio cómplice del gobierno de Tulum encabezado por Diego Castañón Trejo.

Tras las denuncias pública y formal, el trazo fue clausurado por la Profepa, deteniendo lo que los ambientalistas y especialistas en cavernas calificaron como un ecocidio en curso.

El 18 de abril del 2025 la Profepa informó que clausuró la apertura del camino entre Playa del Carmen y Tulum, donde constató la remoción de vegetación en un ecosistema de selva mediana subperennifolia con presencia de palma chit.

“Es necesario que quienes llevan a cabo esta obra presenten su autorización de impacto ambiental y para hacer un cambio de uso de suelo y remoción en zona forestal”, dijo la Profepa en su momento, tras colocar los sellos de clausura.

Sin embargo, resultó que la apertura clandestina del camino era el inicio de la obra federal para construir el libramiento de Tulum, que pretende desviar la circulación vehicular de la carretera Chetumal-Cancún hacia el poniente, evitando el paso por lo que ahora es el centro del Pueblo Mágico.

El camino clausurado en medio de la selva y sobre cavernas y ríos subterráneos del sistema Sac Actún era el ramal norte del libramiento, que partía desde el tramo carretero Tulum-Playa, a la altura de la localidad Jacinto Pat, y se dirigía a la altura del Rancho Viejo, en la carretera Tulum-Cobá.

El desmonte clausurado, además de derribar miles de árboles sin permiso de cambio de uso de suelo y autorización de impacto ambiental, dejó al descubierto que el trazo original del libramiento generaba riesgos directos sobre el acuífero y los sistemas de cavernas y cenotes de la región norponiente de Tulum.

Cuando las autoridades intentaron iniciar clandestinamente la obra del libramiento de Tulum, la SICT tenía una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) en estudio desde el 2021, que se quedó estancada porque la dependencia no proporcionaba información adicional que le había exigido la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Pero tras la clausura que aplicó la Profepa, el 25 de septiembre del 2025 la SICT decidió desistirse de la solicitud de autorización de esa MIA y retiró el proyecto, para ahora emprender la necesaria modificación del trazo del libramiento, a fin de evitar el paso sobre los cenotes del sistema Sac Actún.

Mientras tanto, el proyecto fue dado de baja del portal Proyectos México, donde se anuncian las obras del gobierno federal.

Rehacen el trazo del proyecto

El proyecto originalmente buscaba construir una carretera de 26 kilómetros de longitud con tres entronques a desnivel, entre el kilómetro 218 de la carretera Chetumal-Cancún, al sur de la ciudad de Tulum y rumbo a Felipe Carrillo Puerto, y el kilómetro 243, en el ejido Jacinto Pat, al norte del Pueblo Mágico y hacia Playa del Carmen.

Esta es una idea que se viene impulsando desde al menos hace 15 años, pero que no se ha podido concretar, principalmente porque el gobierno federal no le ha asignado presupuesto, pero también porque la SICT no ha ofrecido información completa sobre los impactos ambientales en la zona a afectar, donde además requería el cambio de uso de suelo de 149.6 hectáreas, con 39.6 hectáreas sujetas a desmonte de selva.

Desde el 2020 la entonces SCT había presentado una MIA para el proyecto del libramiento de Tulum, pero la Semarnat la rechazó porque no pudo explicar cómo evitaría la afectación a la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, única área natural protegida existente en las inmediaciones en ese entonces junto con el Parque Nacional Tulum.

Dicho resolutivo sobre el proyecto anterior añadió que la construcción del libramiento “no garantiza la conservación o mantenimiento de la biodiversidad de dicha ANP”.

La entonces SCT presentó otra MIA en mayo de 2021, cuya evaluación se estancó durante tres años, sin nuevos pasos en su trámite desde el 2022, hasta que fue cancelada el 2 de octubre de 2025 por el desistimiento de la ahora SICT.

Luego del desistimiento de esta MIA, la SICT trabaja en la redefinición de rutas del libramiento tanto en el ramal norte como en el sur, debido a restricciones no sólo ambientales, sino arqueológicas.

Esto se debe a que el sistema Sac Actún, además de albergar más de 370 kilómetros de ríos subterráneos y cenotes de más de 70 metros de profundidad, alberga restos humanos y de animales prehistóricos, por lo que alberga también un tesoro paleontológico.

Por eso, un propósito de la modificación es alejar el libramiento de las rutas de las cavernas y cenotes del sistema Sac Actún, así como de sus vestigios, por lo que está rehaciendo el proyecto ejecutivo primero, al mismo tiempo que se elabora otro estudio de impacto ambiental.

Para eso, iniciaron por aumentarle 4 kilómetros al trazo del libramiento, que se extenderá de 26 originales a 30.8 kilómetros y tendrá dos entronques más, de los cuales cuatro serán a desnivel y uno a nivel, siguiendo en su mayoría un trazo paralelo a la vía del Tren Maya.

Pero el freno al proyecto fue aprovechado para adicionar otro propósito a la modificación del trayecto, que es extender el libramiento para que llegue al Aeropuerto de Tulum, además de colocar una desviación intermedia que entronque en el tramo Tulum-Felipe Carrillo Puerto de la carretera 307 antes de la curva a José María Pino Suárez, lo que implica que habría un mayor desmonte de selva.

Para noviembre del 2025 la SICT decía tener 65 % de avance en este replanteamiento, pero ahora también tendrá que considerar en su nueva MIA que ya no solo está cerca la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, sino que la ciudad de Tulum se encuentra actualmente rodeada de cinco áreas naturales protegidas.

Tres de ellas fueron creadas por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (Jaguar, Felipe Carrillo Puerto y Chunyaxché), y en la zona Jaguar es donde quedaron registrados por lo menos 2 mil kilómetros de pasajes subterráneos, destacándose el sistema Sac Actún y el sistema Ox Bel Ha, los cuales pertenecen al Gran Acuífero Maya, situados en el noroeste de Quintana Roo.

Cuando los activistas ambientales denunciaron el ecocidio por apertura clandestina del libramiento, consideraron que la clausura fue una batalla ganada en una lucha para proteger el acuífero, los cenotes, las cavernas y la selva maya.

Sin embargo, el nuevo proyecto del libramiento, con sus modificaciones, podría implicar la tala de un mayor volumen de selva en la región respecto al trazo anterior.

Mientras se prepara un nuevo proyecto para realizar el libramiento de Tulum, la Profepa nunca dio a conocer la extensión del área talada ilegalmente para su trazo original, pero cabe mencionar que está a lo largo de unos 13 kilómetros, por tratarse del ramal del norte proyecto cancelado.

Según las estimaciones de los defensores de los cenotes, la selva talada en ese camino clandestino tardará de 20 a 30 años en recuperarse, si se permite que la naturaleza lo haga sin nuevas intervenciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *