
CIUDAD DE MÉXICO.- El diputado del Partido Acción Nacional, Ernesto Sánchez Rodríguez, criticó la reforma electoral impulsada por el Gobierno federal al considerar que el proyecto evita abordar la infiltración del crimen organizado en los procesos electorales y, en cambio, propone cambios que podrían debilitar a las instituciones encargadas de garantizar la equidad en las elecciones.
Durante la inauguración de un espacio de análisis político, el legislador señaló que México necesita una discusión seria sobre el estado de su democracia y advirtió que una de las amenazas más urgentes es la creciente influencia de grupos criminales en la vida pública.
“La reforma electoral presentada por el Gobierno federal no solo es insuficiente: es peligrosa. En un país donde el crimen organizado ya decide candidaturas, financia campañas y controla territorios completos, el Ejecutivo propone una reforma que evita deliberadamente tocar el tema que más vulnera la voluntad ciudadana”, afirmó.
De acuerdo con el diputado, la propuesta del Ejecutivo se enfoca principalmente en cambios administrativos al sistema electoral, sin incluir medidas concretas para enfrentar problemas como el financiamiento ilícito de campañas, la violencia contra candidatos o la presión criminal sobre votantes y autoridades locales.
En ese sentido, advirtió que el país requiere fortalecer —y no debilitar— a las instituciones electorales, particularmente al Instituto Nacional Electoral. A su juicio, la iniciativa gubernamental insiste en reducir capacidades y estructura del organismo sin incorporar mecanismos eficaces para combatir la influencia del crimen organizado en los comicios.
“El Gobierno quiere controlar al árbitro, pero no quiere enfrentar al verdadero enemigo de la democracia”, sostuvo.
El legislador planteó que una reforma electoral debería incluir medidas para impedir la entrada de dinero ilícito en las campañas, establecer sanciones efectivas contra quienes recurran a financiamiento criminal y garantizar protección federal obligatoria para candidatos que enfrenten amenazas de grupos delictivos.
Asimismo, propuso fortalecer los mecanismos de fiscalización electoral y evitar la captura de gobiernos municipales por organizaciones criminales, fenómeno que —dijo— se ha extendido en diversas regiones del país.
Finalmente, Sánchez afirmó que cualquier modificación al sistema electoral debe enfocarse en proteger la democracia y garantizar que las decisiones políticas sigan siendo resultado de la voluntad ciudadana.
“Lo que está en juego no es un simple diseño administrativo. Está en juego si México seguirá eligiendo a sus gobernantes en las urnas o en las mesas de negociación del crimen organizado”, concluyó.