
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes la suspensión temporal de los ataques contra infraestructura energética de Irán que había advertido días antes, al señalar avances en contactos diplomáticos entre ambas naciones, lo que generó un alivio inmediato en los mercados internacionales.
La decisión representa un cambio repentino respecto al ultimátum lanzado el sábado, cuando Trump amenazó con destruir centrales eléctricas iraníes si no se reabría en un plazo de 48 horas el Estrecho de Ormuz, una de las rutas más relevantes para el comercio energético global.
Sin embargo, horas antes de que venciera el plazo, el mandatario informó —sin ofrecer mayores detalles— que se habían iniciado gestiones diplomáticas, pese a haber descartado previamente cualquier negociación.
A través de Truth Social, Trump aseguró que en los últimos días ambas partes han sostenido conversaciones “muy buenas y productivas” con miras a una solución integral del conflicto en Medio Oriente.
Con base en el desarrollo de estos contactos, indicó que instruyó al Departamento de Defensa a posponer por cinco días cualquier acción militar contra instalaciones energéticas iraníes, condicionando la medida al avance de las negociaciones.
El anuncio se dio poco antes de la apertura de los mercados en Wall Street, luego de fuertes caídas en bolsas europeas y asiáticas, así como de un incremento en los precios del petróleo. Tras sus declaraciones, la presión en los mercados comenzó a disminuir.
Cabe recordar que Irán restringió de facto el tránsito en el Estrecho de Ormuz como respuesta a los ataques realizados el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, en los que murieron altos funcionarios iraníes, incluido el líder supremo Alí Jamenei.
Luego del ultimátum estadounidense, Teherán había advertido que respondería con ataques a infraestructura clave en el Golfo Pérsico, incluyendo instalaciones energéticas y plantas de desalinización.
Pese al anuncio del aplazamiento, el presidente estadounidense no detalló el contenido ni el alcance de las negociaciones en curso. En días previos, había sostenido que Irán buscaba dialogar —versión rechazada por el gobierno iraní—, mientras mantenía una postura pública de rechazo a entablar conversaciones.