Puente Nichupté duplica su costo: rebasa los 12 mil millones de pesos

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Por Francisco Hernández

CANCÚN.- El lunes 23 de marzo, tres días después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, supervisara la etapa final del Puente Vehicular Nichupté de Cancún y anunciara el objetivo de inaugurarlo a finales de abril, el gobierno federal confirmó que el costo final de su construcción será superior a los 12 mil millones de pesos, más del doble que su presupuesto original de licitación.

El monto total confirmado de la inversión es de 12 mil 21 millones 627 mil 40 pesos, IVA incluido, que son 6 mil 451 millones de pesos, es decir, el 115 %, por encima del presupuesto original previsto a su inicio en marzo del 2022, que era de 5 mil 570 millones de pesos, según el informe de Transparencia Presupuestal que fue vinculado el lunes por la plataforma Proyectos México.

Como parte del proyecto se considera también el costo de mantenimiento por 26 años, estimado actualmente en mil 848 millones 231 mil 814 pesos, que serán absorbidos por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).

Sumado el mantenimiento al costo de construcción, el impacto presupuestal total de la obra se estima en 14 mil 165 millones 575 mil 944 pesos.

Con la información presentada por Carlos Arceo Castañeda, director general de Carreteras de la SICT, Transparencia Presupuestal presenta el desglose de costos por secciones y conceptos de obra, de la siguiente manera:

Servicios de ingeniería:

– Estudios y proyecto ejecutivo, 261 millones 5 mil 383 pesos;

Puente Vehicular Nichupté, de 8.8 kilómetros con tres carriles y andador peatonal:

– Trabajos preliminares, 372 millones 932 mil 711 pesos;

– Cimentación, 2 mil 905 millones 32 mil 468 pesos;

– Subestructura, 807 millones 930 mil 124 pesos;

– Superestructura, 2 mil 433 millones 681 mil 894 pesos;

– Guarnición, 222 millones 814 mil 823 pesos;

– Pavimentos, 32 millones 124 mil 223 pesos:

– Drenaje pluvial, 59 millones 594 mil 854 pesos:

– Obras complementarias, 50 millones 452 mil 796 pesos:

– Señalamiento, 58 millones 888 mil 202 pesos;

– Alumbrado, 87 millones 956 mil, 710 pesos;

– ITS (Sistema de Transporte Inteligente), 76 millones 898 mil 351 pesos;

– Obras inducidas (reubicación de líneas y tuberías de servicios), 72 millones 956 mil 437 pesos.

Estructuras (adicionales):

– Puente metálico, 394 millones 179 mil 728 pesos.

Entronque a desnivel:

– Entronque Colosio, 503 millones 613 mil 730 pesos:

– Entronque Kukulcán, 655 millones 979 mil 637 pesos.

Actividades ambientales

– Actividades del km 0+000 al km 1+300, 39 millones 332 mil 186 pesos;

– Compensación ambiental, 1 mil 20 millones 596 mil 468 pesos.

Supervisión y coordinación

– Supervisión y coordinación de obra, 307 millones 500 mil 861 pesos.

Subtotal, 10 mil 363 millones 471 mil 586 pesos;

Impuesto al Valor Agregado (descontando derecho de vía), 1 mil 658 millones 155 mil 454 pesos:

Total, 12 mil 21 millones 627 mil 40 pesos.

Por año, los costos de inversión detallados por Transparencia México van de la siguiente forma:

2022, 1 mil 381 millones 351 mil 929 pesos;

2023, 3 mil 136 millones 189 mil 671 pesos;

2024, 2 mil 833 millones 133 mil 305 pesos;

2025, 3 mil 77 millones 399 mil 270 pesos;

2026, 1 mil 593 millones 552 mil 865 pesos.

Costo adicional por el segundo piso en el entronque de la zona hotelera

El costo financiero para finalizar la obra en el 2026, proyectado en más de 1 mil 593 millones de pesos, incluye parte del costo final del que se ha convertido en el “Talón de Aquiles” de la construcción, el entronque con el Boulevard Kukulcán.

Como indica el desglose, el costo total de este entronque en la zona hotelera de Cancún es de casi 656 millones de pesos, 152 millones de pesos más que el costo del entronque con el Boulevard Colosio, debido a que se incluye la construcción de un paso superior vehicular y la adecuación geométrica del propio boulevard, el llamado distribuidor Kukulcán, de 770 metros de longitud.

En la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Cancún el pasado viernes, el titular de la SICT, Jesús Esteva Medina, dijo que en abril iniciará precisamente la construcción del puente de dos carriles por sentido en el Boulevard Kukulcán, que se convertirá en la última fase del proyecto.

La obra es muy importante para la operación adecuada del Puente Nichupté, ya que evitará que se provoquen embotellamientos en la zona hotelera de Cancún al incorporarse hacia y desde el puente, ya que se estima que movilizará cerca de 12 mil vehículos al día.

El detalle es que este distribuidor vial en segundo piso es una obra adicional, no formaba parte del proyecto original, y se incorporó cuando la SICT se dio cuenta de las complicaciones de tránsito que se generaban en la zona hotelera de Cancún al avanzar la construcción del entronque.

Lo anterior sin contar con que en la zona más alta del puente, la llamada “Joroba”, en el canal de navegación de la laguna Nichupté, se tuvieron que añadir pilotes a principios de año para reforzar puntos de apoyo que habían sufrido asentamientos por la debilidad del fondo kárstico.

En cuanto al Puente Nichupté, el titular de la SICT señaló que todo indica que estará abierto a finales de abril, porque presenta un avance considerable, estimado en 96 % global.

Dijo que están en los últimos detalles de parapetos y guarniciones, además de que se realizan pruebas de carga, que consisten en colocar ollas con grava saturada que representa cerca de 150 toneladas, para hacer mediciones cada media hora para evaluar el comportamiento de la estructura.

Agregó que también se llevarán a cabo mediciones con acelerógrafos para determinar la vibración del puente, que es el de mayor longitud sobre un cuerpo de agua en México, pues abarca un total 11 kilómetros, con 8.8 kilómetros en la zona lagunar.

Mala planeación en el origen de la duplicación del costo de la obra

Pero el costo final y las obras adicionales en la recta final del proyecto demuestran que la mala planeación del gobierno de Andrés Manuel López Obrador es la principal causa de la exponencial elevación del impacto de la obra sobre el presupuesto federal.

Primero, sólo por iniciar la obra sin haber obtenido la autorización de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), tuvieron que agregar más de 1 mil 59 millones de pesos al presupuesto original, por las acciones de compensación ambiental que le indicó el permiso posterior de la Secretaría de Medio y Recursos Naturales (Semarnat).

Nada más por eso, el costo de la obra ya se había elevado a más de 7 mil millones de pesos en la primavera del 2023, cuando apenas llevaba 14 % de avance.

Las compensaciones ambientales no estaban presupuestadas de origen y su costo equivale a un tercio del costo de la cimentación de los 8.8 kilómetros del puente, que fue de 2 mil 905 millones de pesos.

Luego, el avance de la obra demostró que los estudios preparatorios de dinámica de suelos fueron defectuosos, porque no detectaron al profunda y ancha fosa de un cenote en el trazo del puente, lo que hizo necesaria la obra adicional de un puente metálico en arco de 103 metros de longitud, que costó más de 394 millones de pesos.

Las acciones y obras adicionales causaron retrasos, impidiendo que se cumpliera el plan original de abrir el puente en el 2024 antes de que finalizar la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

Por eso, inclusive el Centro SICT Quintana Roo ingresó en marzo del 2025 ante la Semarnat una solicitud de ampliación de plazo de un año y seis meses a la autorización de impacto ambiental, para para llevar a cabo las obras y actividades faltantes, que estimaba concluir en diciembre de este 2026, según el informe de Transparencia México, por lo que es posible que el puente sea inaugurado mientras todavía se siguen realizando algunos trabajos.

Los retrasos acumulados ya suman dos años, y con ellos también agregaron a la bola de nieve financiera la inflación, principalmente con el alza de materiales de construcción.

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